Escrito por: Emmanuel

diciembre 14, 2017

Este miércoles 13 de diciembre de 2017, la Licenciatura en Diseño Gráfico cerró con broche de oro el semestre, ya sin la presión de entregas ni exámenes, con una visita guiada que generosamente el Museo del Palacio de Bellas Artes (MPBA), por conducto de la Subdirección de Mediación y Programas Públicos, facilitó a la exposición Rojo mexicano, la grana cochinilla en el arte, asistiendo 11 alumnos de primero, tercero y quinto semestres en compañía de la profesora Norma Ascencio.

En palabras de la maestra Ascencio: “Al arribar al MPBA, nos dieron una primera plática, en el exterior del palacio, así como en el vestíbulo, en donde se nos habló sobre la arquitectura del recinto, de su historia y de la conjugación de los estilos neoclásico, art noveau y art decó que dialogan en sus detalles.

“Posteriormente, otro guía nos acompañó a la sala en donde se exhibe Rojo mexicano, e inició el recorrido con una explicación histórica y técnica sobre la grana cochinilla, su importancia como pigmento de nuestros ancestros y auge en la época de la colonia; en esta parte, observamos ejemplos de los cambios de coloración y tonalidades del pigmento de acuerdo con los mordientes que se utilizan para fijarlo, así como con los sustratos sobre los que se plasma (fibras, telas, papeles). En la coloración también influye el tipo de insecto que se usa, ya que hay cochinillas de diversas zonas geográficas que se emplean para teñir, pero se nos explicó que la grana cochinilla, que tiene origen en México, posee la cualidad de contar con una mayor concentración de pigmento.

“En las siguientes salas, observamos obras de carácter religioso y de orden político, en las cuales apreciamos otro lado de la importancia de este pigmento, que es el valor simbólico que adquiere, pues, al ser un material que se debía llevar de México al mundo, su costo era elevado, y era utilizado bajo encargo, de modo que pudimos ver que, en los cuadros religiosos, el rojo, o carmín, estaba destinado a los ropajes de los santos más importantes (como se observa en el ropón de la Virgen de Guadalupe, por ejemplo), y por otro lado, en los retratos de personajes políticos o de la nobleza, se ve que la utilización de este color, y la cantidad en que se usaba, eran directamente proporcionales al poder económico que tenían.

“Finalmente, llegamos a la sala en donde se exhibe obra pictórica del siglo XIX, en donde se admiran cuadros de Turner, Gauguin, Cézanne, Rubens, y por supuesto, Vincent Van Gogh y su emblemática habitación, que hace gala del color en todo su brillo y esplendor, y en donde vemos el carmín, no sólo en el rojo cubrecama, sino, combinado este pigmento con azul, para dar color violáceo a los vibrantes muros de esa recámara”.

Rojo mexicano, la grana cochinilla en el arte, cuenta con el apoyo de la National Gallery, Londres; National Gallery, Washington; Metropolitan Museum of Art; Centro de restauración e investigación de los museos de Francia; Museo Nacional del Prado; y el Rijksmuseum, y se exhibe en el Museo del Palacio de Bellas Artes hasta el 4 de febrero, de martes a domingo de 10 a 18 horas.

AUTOR: Profa. Norma Ascencio, docente de la Licenciatura en Diseño Gráfico