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febrero 24, 2017

El jueves 23 de febrero de 2017 se llevó a cabo en el Auditorio Fray Bartolomé de las Casas el evento denominado Los amorosos encuentros de Leonardo Da Vinci, Sor Juana Inés de la Cruz y Lou Andreas-Salomé,organizado por la Dirección Divisional de Posgrados, Investigación, Educación Continua y a Distancia y la Dirección Divisional de Ciencias de la Salud con el propósito de efectuar una jornada académica cultural donde los estudiantes y docentes reflexionaran acerca del concepto del amor en Leonardo Da Vinci, en la poesía de Sor Juana Inés de la Cruz y en la obra de Lou Andreas-Salomé.

Durante Los amorosos encuentros de Leonardo Da Vinci, Sor Juana Inés de la Cruz y Lou Andreas-Salomé

Durante Los amorosos encuentros de Leonardo Da Vinci, Sor Juana Inés de la Cruz y Lou Andreas-Salomé

La primera mesa se tituló “El niño buitre” y giró en torno de Leonardo Da Vinci. Posteriormente, la segunda se llamó “Juana Inés la muy amada” en la cual se contó con representantes de la maestría y el doctorado. Por último, en la tercera mesa “La encantadora de genios”, intervinieron los  doctores Federico Guillermo Durand Guevara, Alejandra de la Paz y Midelvia Viveros quienes expusieron sobre Lou Andreas-Salomé; cabe señalar que la doctora Lorena López también participó interpretando a Lou Andreas- Salomé.

A continuación, citamos textualmente la opinión de evento emitida por el Dr. Luis Fernando Fores, uno de los principales organizadores del evento:

El amor ha sido una experiencia que atraviesa toda la creación y a todo ser vivo. Filósofos, teólogos, humanistas, científicos, psicoanalistas, poetas, músicos, y otros artistas han buscado descifrar su origen y significado.

Sigmund Freud nos dice cómo hemos confundido su teoría sistemáticamente, y que incluso lo hemos acusado de “pansexualista”, cuando se refiere al amor; es decir, a la pulsión libidinal. Es aquí donde el fundador del psicoanálisis comparte su fundamento teórico sobre el amor. Para su teoría sobre el amor, se basa tanto en el pensamiento griego de Platón, como en el punto de vista cristiano de San Pablo; el amor como caridad, amar al prójimo como a uno mismo.

Freud dice:

Por eso opinamos que en la palabra “amor”, con sus múltiples acepciones […] el psicoanálisis desató una tormenta de indignación, como si se hubiera hecho culpable de una alocada novedad. Pero su concepción “ampliada” del amor no es una creación novedosa. Por su origen, su operación y su vínculo con la vida sexual, el “Eros” [ἔρως] del filósofo Platón se corresponde totalmente con la fuerza amorosa {Liebeskraft}, la libido del psicoanálisis […] y cuando el apóstol Pablo, en su famosa epístola a los corintios, apreciaba al amor por sobre todo lo demás […] “Si yo hablo lenguas humanas y angélicas, y no tengo caridad {amor}, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe” { 1 Corintios,13:1. […] en la Biblia de Jerusalén, donde en nota al pie se agrega: “A diferencia del amor pasional y egoísta, la caridad (agapé) [ἀγάπη] es un amor de benevolencia que quiere el bien ajeno”.}. “Sugestión y Libido” (IV), Psicología de las masas y análisis del yo (1921).

Para Albert Einstein, en la carta de amor que le escribió a su hija, el amor es una fuerza que incluye y gobierna a todas las otras, e incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo, aunque aún no haya sido identificado por nosotros. Es una fuerza universal.

Según Einstein, el Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor. Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida. Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para el Dr. Federico Durand, quien lleva 30 años amando profundamente a la Universidad Intercontinental y para mí que llevo 19 años formando parte de ésta maravillosa institución, nos interesa poder reunir de forma generosa, creativa, profunda y mágica a las nuevas generaciones de alumnos UIC. Con la ayuda incondicional de la Dirección Divisional de Ciencias de la Salud y a la Dirección Divisional de Posgrados, particularmente desde el Psicoanálisis, hemos reunido armoniosamente a alumnos representantes de la Licenciatura en Psicología, de los Posgrados en Psicoanálisis, tanto de la maestría en Psicoterapia Psicoanalítica como del Doctorado en Psicoanálisis, para que tengan la oportunidad de conversar sobre el amor.

Escogimos a tres grandes genios de la historia de la humanidad, que a pesar de las dificultades que enfrentaron en sus tiempos: ser hijos naturales, ascetas intelectuales  adelantados a su tiempo, grandes representantes de las tres formas de amar:  El “amor” filial (representado por el gran amor de la madre de Leonardo), el “amor erótico” sublimado en los versos de Sor Juana, y el “ágape”, el amor al prójimo que los representa a los tres en su búsqueda de amar a través del conocimiento profundo.

El evento de “Los amorosos encuentros” es una experiencia de amor en la que cuidadosamente acompañamos a los alumnos en formación y a los invitados a ésta maravillosa fiesta, a descubrir a través de la música barroca en vivo, de los sonetos interpretados por una personificación de Sor Juana, a la alegría y a la fuerza de Lou quien conversó con profesores, que a su vez son egresados de nuestra Universidad Intercontinental, circulando una pelota del amor por todo el Auditorio Fray Bartolomé de las Casas, para que cada asistente pudiera decir en voz alta ¿Qué es el amor?

La intención era poder reunir en comunión a las diferentes áreas de la Salud y del Psicoanálisis, con el objetivo de que los estudiantes aprendan a cautivar un auditorio, con las bases sólidas de su formación, potencializando sus propios talentos, su creatividad y su carisma, conscientes de que es aquí en su alma máter, donde se les desea el mayor de los éxitos.

Cerramos éste segundo evento sobre “el regreso al padre del psicoanálisis” organizado por nosotros con un extraordinario sabor de boca, dichosos de que la magia de un “arlequín”, o la belleza de una “novia” en busca de la felicidad llenara a cada asistente de esa fuerza.

Tanto “El aquelarre” como “Los amorosos encuentros”, han sido nuestro homenaje a la Universidad que nos ha visto nacer como estudiantes, profesionistas y docentes. Y así les hemos girado la pelota a las nuevas generaciones, para que vistan con orgullo, respeto, amor y caridad el nombre de nuestra Institución.

Creo que cerramos con broche de oro nuestro homenaje a las Ciencias de la Salud y al Psicoanálisis, nos despedimos de éstas Jornadas, agradecidos y muy satisfechos.

La UIC agradece a todos los organizadores y participantes su intervención en Los amorosos encuentros de Leonardo Da Vinci, Sor Juana Inés de la Cruz y Lou Andreas-Salomé, contribuyendo con ello al trabajo interdisciplinario y enalteciendo el principio rector de Alto Nivel Académico.