En el marco de la celebración por su 50 aniversario, la Universidad Intercontinental (UIC) inauguró este miércoles 19 de agosto, en su Escuela de Arquitectura, un taller dedicado al arquitecto José Villagrán García, figura fundamental de la arquitectura moderna y funcionalista en México.
El nuevo espacio reconoce el legado de quien, además de transformar la enseñanza de la arquitectura y formar a generaciones de profesionales, dejó una importante huella en la historia de los Misioneros de Guadalupe. Entre sus obras destaca el Seminario Mexicano de Misiones Extranjeras de los Misioneros de Guadalupe, construido en 1950, así como su capilla, diseñada en colaboración con los arquitectos José Antonio Mendizábal, Raúl F. Gutiérrez y Gabriel García del Valle.
Durante el acto inaugural estuvieron presentes el director de la Licenciatura en Arquitectura, maestro Gabriel Esquivel; la directora divisional de Ciencias Sociales, maestra Milena Pavas Vivas; el director general de Formación Integral, padre Miguel Ángel Ramírez, MG; el director de Finanzas, ingeniero Marco Velázquez; el director de Mercadotecnia, maestro Alejandro Álvarez; la vicerrectora, doctora Gabriela Martínez Iturribarría, y el rector de la UIC, maestro Hugo Antonio Avendaño Contreras.
En su intervención, el rector destacó la relevancia de contar con espacios que respondan a las nuevas necesidades educativas y que permitan fortalecer los procesos de aprendizaje. En este sentido, señaló que la Universidad avanza hacia un nuevo modelo educativo, más adaptado a diferentes metodologías y orientado a una “nueva manera de aprender y orientar y acompañar en la tecnología a los estudiantes”.
Asimismo, expresó su beneplácito por la inauguración del taller, al considerar que este nuevo espacio contribuirá a fortalecer el pensamiento crítico de los estudiantes y a enriquecer su formación como futuros profesionales de la arquitectura.
Un legado que transformó la arquitectura mexicana
José Villagrán García fue uno de los principales impulsores de la arquitectura moderna y funcionalista en México. Como arquitecto y maestro, renovó tanto la práctica profesional como la enseñanza de esta disciplina, formando a generaciones que contribuyeron a transformar la arquitectura mexicana durante el siglo XX.
Su propuesta arquitectónica incorporó una visión social y funcional, estrechamente vinculada con las necesidades del país. Esta perspectiva se reflejó particularmente en proyectos destinados a la salud y la educación, entre ellos el Instituto Nacional de Cardiología, el Hospital de Huipulco y la Escuela Nacional de Arquitectura de la UNAM.
A su producción arquitectónica se suma una importante aportación teórica y docente, que consolidó su lugar como uno de los grandes referentes de la arquitectura moderna mexicana.
Con la inauguración de este taller, la UIC no solo rinde homenaje a una figura esencial de la arquitectura nacional, sino que vincula su legado con la formación de las nuevas generaciones de arquitectos, en un espacio que busca impulsar la creatividad, el análisis y el pensamiento crítico de sus estudiantes.