El viernes 16 de octubre, en el huerto de la Licenciatura en Nutrición de la Universidad Intercontinental (UIC), se llevó a cabo la actividad “Innovar hoy para nutrir mañana: la riqueza de la multiculturalidad en la construcción de sistemas alimentarios sostenibles”, en el marco del Día Mundial de la Alimentación 2026.
La iniciativa, organizada por la Licenciatura en Nutrición, en colaboración con la Coordinación de Formación Humanista y del Bien Común y el programa Construyendo Puentes, tuvo como propósito reflexionar sobre la relación entre diversidad cultural, alimentación y sostenibilidad.
Durante la jornada, los estudiantes participaron en actividades de reconocimiento de cultivos, siembra y elaboración de carteles informativos sobre alimentos de distintas regiones del mundo. A través de estas dinámicas, exploraron sus nombres, orígenes, usos culinarios y significados culturales, reconociendo la riqueza de las tradiciones alimentarias de diversas comunidades.
La actividad destacó la importancia de fortalecer los sistemas alimentarios sostenibles mediante el intercambio de conocimientos y prácticas agrícolas, así como la valoración de semillas, cultivos y saberes ancestrales que forman parte del patrimonio biocultural de los pueblos. Asimismo, propició la reflexión sobre cómo estos conocimientos pueden complementarse con nuevas tecnologías y métodos de producción para responder a los desafíos alimentarios actuales.
La experiencia también fomentó el aprendizaje activo y el trabajo colaborativo entre los participantes, al tiempo que promovió la conciencia sobre el consumo responsable, el cuidado del medio ambiente y la preservación de las tradiciones alimentarias.
Con actividades como esta, la UIC vincula la formación académica con experiencias prácticas que permiten a los estudiantes comprender la alimentación desde una perspectiva integral, en la que convergen la salud, la cultura, la responsabilidad ambiental y el compromiso social.
Así, bajo el lema “Innovar hoy para nutrir mañana”, la comunidad universitaria reconoció que valorar la diversidad cultural y preservar los conocimientos tradicionales son acciones fundamentales para cultivar un futuro alimentario más saludable, justo y sostenible.





