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Psicoanálisis con niños: ¿terapia para padres o hijos?

Niño en una sesión de psicoanálisis con su terapeuta que lo observa a su altura

Antes de iniciar un proceso de psicoanálisis con niños, las familias escuchan que, “quienes necesitan ir a terapia, son los padres y no el niño; sobre todo, cuando un niño presenta alguna dificultad conductual o emocional, como tristeza, conflictos para relacionarse con los demás, agresividad, ansiedad, temores, enuresis, entre otras.

En parte, esta afirmación es cierta, ya que la familia influye en el desarrollo emocional de los hijos; sin embargo, desde la perspectiva del Psicoanálisis, no es tan sencillo. Si bien los padres pueden requerir acompañamiento terapéutico, el niño puede necesitar un espacio propio para hablar y elaborar lo que lo hace sufrir.

Propuesta del psicoanálisis con niños

En el psicoanálisis con niños, la respuesta no consiste en elegir entre padres o hijos. El niño necesita un espacio propio para poner en palabras aquello que le duele y los padres un lugar para revisar cómo sus propias dificultades inciden en la dinámica familiar. Ambos trabajos se complementan dentro del mismo tratamiento.

El Psicoanálisis infantil parte de la idea de que el niño no es un adulto pequeño ni un objeto que sólo recibe la influencia de su familia. Al contrario, es un sujeto con una vida emocional propia, con deseos, temores y conflictos que necesitan ser escuchados. En esto consiste la ética del psicoanálisis infantil.

El malestar emocional en la infancia y la adolescencia

El sufrimiento psíquico no es exclusivo de los adultos. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (2025), casi la mitad de los trastornos mentales se manifiesta antes de los 14 años, y la Organización Mundial de la Salud (2024) estima que, como mínimo, uno de cada siete adolescentes padece un trastorno mental.

En México, el Análisis de la situación de la niñez y adolescencia de UNICEF México (2026) reporta que, en 2023, el 24.9 por ciento de la población de 10 a 19 años presentó sintomatología depresiva. Dichas cifras no corresponden a niños pequeños, pero muestran por qué conviene escuchar a tiempo las señales de malestar que aparecen desde la infancia.

¿Por qué el niño necesita un espacio propio de escucha?

La psicoanalista Françoise Dolto (1994) dedica gran parte de su obra a defender la idea de que un niño necesita un espacio propio de escucha. Para ella, el primer movimiento terapéutico consiste en devolver al niño su dignidad como sujeto, reconociendo que tiene algo importante que decir acerca de su sufrimiento.

Asimismo, insiste en que el síntoma de un niño, además de ser un problema que se debe corregir, es la expresión de un sufrimiento que necesita encontrar una vía para manifestarse. El psicoanalista, entonces, no busca educar al niño ni enseñarle a comportarse mejor para los adultos, sino ofrecer un espacio donde su verdad encuentre la posibilidad de ser dicha. Cuando el niño encuentra cómo simbolizar qué le ocurre, comienza a idear opciones para afrontar sus conflictos.

Influencia de la historia familiar en el síntoma del niño

Sigmund Freud, fundador del Psicoanálisis, señala que las primeras relaciones con las figuras parentales dejan una huella profunda en la constitución psíquica. Los vínculos tempranos influyen en la manera como cada persona aprende a amar y a relacionarse con el mundo.

Sin embargo, reconocer esto no implica pensar que el niño es resultado de la historia de sus padres. Cada hijo responde particularmente a las experiencias que vive y así va construyendo su identidad.

Por su parte, Jacques Lacan afirma que el síntoma del niño está en posición de responder a lo que hay de sintomático en la estructura familiar. En ocasiones, un hijo expresa mediante su conducta conflictos que los adultos no logran poner en palabras.

No obstante, Lacan no plantea que el niño es un simple reflejo de sus padres. Por el contrario, advierte que uno de los riesgos psíquicos para el niño consiste en quedar atrapado en un lugar destinado a satisfacer las necesidades emocionales inconscientes de alguno de sus progenitores. Cuando esto ocurre, al niño le resulta difícil descubrir quién es realmente y cuáles son sus propios deseos.

El niño en el espacio terapéutico

Uno de los objetivos del tratamiento psicoanalítico es favorecer que el niño “construya una identidad cada vez más autónoma” y amplíe de manera progresiva sus vínculos, más allá de la relación con sus padres, hacia otras personas y situaciones.

En el espacio terapéutico, por medio del dibujo, el modelado, el juego o la conversación, el niño encuentra un lugar donde no necesita responder a las expectativas familiares y puede comenzar a construir una historia propia; es decir, su subjetividad. No sólo juega para expresar sus conflictos y emociones, también “arma” su aparato psíquico.

El papel de los padres en el tratamiento

Sería un error pensar que el trabajo con los padres es secundario cuando, en realidad, son parte esencial del tratamiento. Las entrevistas con ellos permiten conocer la historia familiar, identificar la forma de relación que puede estar sosteniendo el malestar y promover cambios que favorezcan al paciente. Por ejemplo, con la participación de los padres es posible organizar un entorno más estable y protector para el niño.

De manera general, la respuesta a la pregunta “¿Son los padres quienes necesitan ir a terapia?” no consiste en elegir entre unos y otros. El Psicoanálisis propone escuchar a ambos, reconociendo que cada uno ocupa un lugar distinto en el proceso terapéutico.

Los padres necesitan un espacio para revisar de qué manera sus propias dificultades inciden en la dinámica familiar; el niño, por su parte, necesita un lugar donde se escuche su palabra y pueda, paso a paso, construir su propia subjetividad.

Formación del psicólogo para escuchar a niños y familias

Escuchar el sufrimiento de un niño sin reducirlo a una conducta que es necesario corregir exige una formación clínica sólida y ética. En la Universidad Intercontinental, la Licenciatura en Psicología (en modalidades presencial y a distancia) prepara para intervenir en las áreas clínica, educativa, laboral y social.

Durante la carrera, los estudiantes pueden generar proyectos de investigación en nuestra Clínica de Maltrato Infantil y Adolescente y en la Clínica de Autismo. Y quienes deseen profundizar en la clínica psicoanalítica pueden continuar con la Maestría en Psicoterapia Psicoanalítica y el Doctorado en Psicoanálisis.

Preguntas frecuentes

¿Si mi hijo tiene un problema, somos los padres quienes debemos ir a terapia?

No necesariamente unos en lugar de otros. Desde el Psicoanálisis, el niño necesita un espacio propio para hablar de su malestar y los padres un lugar para revisar cómo sus dificultades influyen en la dinámica familiar.

¿Cómo trabaja un psicoanalista con un niño?

Trabaja por medio del dibujo, el modelado, el juego y la conversación. Estas actividades permiten que el niño exprese conflictos y emociones y que construya poco a poco una historia propia.

¿Los padres participan en el psicoanálisis infantil?

Sí. Las entrevistas con los padres son una parte esencial del tratamiento: ayudan a conocer la historia familiar, a identificar relaciones que sostienen el malestar y a construir un entorno más estable para el niño.

¿A qué edad pueden aparecer los problemas de salud mental?

Según la Organización Panamericana de la Salud (2025), cerca de la mitad de los trastornos mentales se manifiestan antes de los 14 años, por lo que conviene atender las señales de malestar desde la infancia.

Para saber más

Dolto, F. (1994). La causa de los niños. Buenos Aires: Paidós.

Freud, S. (2006). Análisis de la fobia de un niño de cinco años (Caso Juanito). Obras completas, 10. Buenos Aires: Amorrortu, 118.

Lacan, J. (2012). Dos notas sobre el niño. Otros escritos. Buenos Aires: Paidós, 394.

S. d. (2024). La OMS insta a mejorar la salud y el bienestar de los adolescentes para velar por la salud de las futuras generaciones (Comunicado de prensa). Organización Mundial de la Salud. Ginebra.

———— (2025). OPS/OMS y MSPAS fortalecen la atención a la salud mental infantil y juvenil en Guatemala. Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud. Región de las Américas.

———— (2026). Análisis de la situación de los derechos de niñas, niños y adolescentes en México 2018-2025. UNICEF México.

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