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Trastorno de identidad disociativo: ¿más de un yo?

Mujer cuyo reflejo se ve duplicado, imagen que ilustra el trastorno de identidad disociativo

¿Recuerdas las películas Split o El club de la pelea? Ambas llevaron al cine una condición real: lo que antes se conocía como trastorno de personalidad múltiple, que hoy se denomina, de acuerdo con la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), trastorno de identidad disociativo (TID). Si las viste, tal vez puedas evocar no sólo su trama, sino también las características tan interesantes de la personalidad de sus protagonistas. ¿Es posible, entonces, tener más de una identidad? Esto es lo que dice la Psicología.

¿Qué es el trastorno de identidad disociativo?

El trastorno de identidad disociativo es una condición psiquiátrica en la que coexisten dos o más estados de personalidad diferenciados, que se alternan en el control de la conducta y se acompañan de lagunas de memoria. Es poco frecuente y suele relacionarse con traumas graves y repetidos durante la infancia.

Se trata de una condición en la que se ven afectadas diferentes dimensiones de la persona, como la memoria, la conciencia, las emociones y la conducta (APA, 2014). En otras palabras, el individuo experimenta una desconexión entre distintos aspectos de su experiencia psicológica, lo que puede alterar la manera como percibe su propia identidad o recuerda acontecimientos importantes.

Síntomas del trastorno de identidad disociativo

Los síntomas disociativos suelen dividirse en dos grupos. Los positivos incluyen experiencias que irrumpen en la conciencia, como la despersonalización, la desrealización o la fragmentación de la identidad. Los negativos, en cambio, implican la pérdida temporal de funciones que antes podían controlarse, como ocurre en la amnesia disociativa.

La intensidad de estos síntomas varía: algunas personas presentan un distanciamiento parcial de sus experiencias, mientras que en los casos más graves se produce una compartimentalización de las funciones mentales.

La característica principal de este trastorno es la presencia de dos o más estados de personalidad claramente diferenciados que pueden alternarse en el control de la conducta. Cada uno presenta patrones propios de pensamiento, emociones, recuerdos y formas de relacionarse con el entorno.

Además, suelen existir dificultades importantes para recordar información personal que no pueden explicarse por un olvido cotidiano, por el consumo de sustancias ni por enfermedades neurológicas (APA, 2014). También pueden presentarse cambios en la manera de hablar, en los gustos, en la postura corporal o en los conocimientos y habilidades.

¿Qué tan frecuente es y por qué cuesta diagnosticarlo?

Aunque es una condición que genera curiosidad e interés, cabe señalar que es poco prevalente. De acuerdo con el Manual MSD (Spiegel, 2025), afecta al 1.5 por ciento de la población general en Estados Unidos.

También, suele coexistir con otros trastornos, como depresión, ansiedad, abuso de sustancias, estrés postraumático y trastornos de la personalidad, lo que representa un reto para su diagnóstico.

Causas del trastorno de identidad disociativo

La investigación coincide en que el factor de riesgo para desarrollar TID es la exposición a experiencias traumáticas graves y repetidas; en especial, durante la infancia. Entre ellas destacan el abuso físico y sexual, la negligencia prolongada, la violencia familiar y otras situaciones extremas, como guerras, hambrunas o procedimientos médicos altamente traumáticos (APA, 2014).

Lo que ocurre en el cerebro

Todavía no existe un modelo definitivo que explique sus bases biológicas. Sin embargo, diversos estudios sugieren que la disociación involucra alteraciones en redes cerebrales relacionadas con la memoria, las emociones, la percepción del propio cuerpo y el control cognitivo. Entre las regiones más estudiadas se encuentran la amígdala, el hipocampo, la ínsula, el tálamo, la corteza cingulada y distintas áreas de la corteza prefrontal (Krause, Frost, Winter y Elzinga, 2017).

Cómo explica la psicología el trastorno de identidad disociativo

Desde la psicología, el TID es un mecanismo de adaptación frente a experiencias estresantes. La teoría más aceptada es el modelo del trauma, que plantea que la disociación permite al niño protegerse de manera psicológica cuando escapar físicamente de una situación de abuso o violencia no es posible. Con el tiempo, esta estrategia de supervivencia favorece una fragmentación de la identidad (McKinnon et al., 2016).

De acuerdo con dicho modelo, el trauma dificulta integrar recuerdos, emociones y sensaciones corporales en una experiencia unificada. Como resultado, es posible desarrollar diferentes estados de personalidad: algunas de estas partes permanecen vinculadas al recuerdo del trauma y contienen el dolor emocional, mientras que otras se enfocan en la vida cotidiana y funcionan como si esos acontecimientos nunca hubieran sucedido.

Preguntas abiertas sobre el TID

La evidencia científica muestra que este trastorno es, aún, una condición psiquiátrica poco comprendida. Quedan interrogantes sobre sus bases biológicas y sobre por qué algunas personas lo desarrollan y otras no, pese a haber vivido experiencias similares.

Por ello, el reto para las distintas disciplinas dedicadas a la salud mental es evidente, no sólo impulsar herramientas diagnósticas más precisas, sino también desarrollar tratamientos integrales y efectivos para quienes viven con esta condición.

¿Dónde formarse para comprender el trauma y la disociación?

Acompañar a personas que han vivido experiencias traumáticas exige una formación clínica sólida, ética y actualizada. En la Universidad Intercontinental, la Licenciatura en Psicología (en modalidades presencial y a distancia) prepara para prevenir, diagnosticar e intervenir en las áreas clínica, educativa, laboral y social.

A lo largo de tu formación podrás generar proyectos de investigación en la Clínica de Maltrato Infantil y Adolescente de la UIC, un espacio relacionado con el trauma infantil, el principal factor de riesgo del TID.

Preguntas frecuentes

¿El trastorno de identidad disociativo es lo mismo que la personalidad múltiple?

Sí. Trastorno de personalidad múltiple era el nombre anterior; hoy, la Asociación Americana de Psiquiatría lo denomina trastorno de identidad disociativo.

¿Cuáles son los principales síntomas del trastorno de identidad disociativo?

La presencia de dos o más estados de personalidad diferenciados que se alternan en el control de la conducta, junto con lagunas de memoria sobre información personal que no se explican por un olvido cotidiano.

¿Qué causa el trastorno de identidad disociativo?

El factor de riesgo principal es la exposición a traumas graves y repetidos durante la infancia, como abuso físico o sexual, negligencia prolongada o violencia familiar.

¿Qué tan común es el trastorno de identidad disociativo?

Es poco frecuente. De acuerdo con el Manual MSD (Spiegel, 2025), afecta al 1.5 por ciento de la población general en Estados Unidos.

Para saber más

American Psychiatric Association (2014). Guía de consulta de los criterios diagnósticos del DSM-5. Washington: American Psychiatric Publishing.

Krause, A., Frost, R., Winter, D. y Elzinga, B. (2017). Dissociation and alterations in brain function and structure: Implications for borderline personality disorder. Current Psychiatry Reports, 19 (1).

McKinnon, M., Boyd, J., Frewen, P., Lanius, U., Jetly, R., Richardson, J. y Lanius, R. (2016). A review of the relation between dissociation, memory, executive functioning and social cognition in military members and civilians with neuropsychiatric conditions. Neuropsychologia, 90, 210-234.

Spiegel, D. (2025). Trastorno disociativo de la identidad. Manual MSD. Versión para profesionales. Rahway.

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