Contenido

Retener antes que conquistar. El valor de vida del cliente

Foto sobre el Valor de Vida del Cliente mostrando la fidelidad de un consumidor con una marca

El Valor de Vida del Cliente se volvió, en los últimos años, la métrica favorita de los mercadólogos que ya no quieren correr detrás de clientes nuevos. Durante mucho tiempo, el marketing se midió por una sola cosa: cuántos clientes nuevos lograbas traer. Mientras más, mejor.

Pero algo cambió. Las marcas empezaron a darse cuenta de que perseguir clientes nuevos les salía carísimo, y que muchas veces esos clientes compraban una vez y desaparecían. Fue entonces cuando una métrica que antes sonaba a tecnicismo de libro se robó los reflectores, el Valor de Vida del Cliente, CLV por sus siglas en inglés. Si estás estudiando Mercadotecnia, vale la pena que le pongas atención, porque es un concepto que cambia cómo ves el negocio.

¿Qué es el Valor de Vida del Cliente?

El Valor de Vida del Cliente mide todo el ingreso que un cliente genera a lo largo de su relación con una marca, no sólo su primera compra. Se calcula multiplicando el ticket promedio, la frecuencia de compra y el tiempo que la persona permanece como cliente.

La fórmula no es complicada: ticket promedio, por frecuencia de compra, por el tiempo que esa persona se queda contigo. Lo interesante no está tanto en el número final, sino en lo que ese número te hace pensar: ¿a quién le estoy invirtiendo?, ¿qué clientes vale la pena cuidar?, ¿dónde estoy gastando de más?

Por qué retener es crecer

Según Harvard Business Review, conseguir un cliente nuevo cuesta entre cinco y 25 veces másque conservar uno que ya tienes. Y de acuerdo con la investigación de Frederick Reichheld, de Bain & Company, aumentar la retención apenas un cinco por ciento (%) eleva las ganancias entre un 25% y un 95%.

¿Por qué pasa esto? Porque un cliente que ya confía en ti gasta más, se pelea menos con los precios y, lo mejor, te recomienda sin que le pagues un peso. Esta recomendación de boca en boca vale oro.

Piensa en marcas como Netflix, Spotify o Amazon. No te venden películas, canciones o productos, sino la idea de quedarte. Mientras más tiempo te quedas, más entienden lo que te gusta, y más difícil se vuelve que te vayas.

Tres movimientos para aumentar el CLV

  1. Conoce a tu cliente de verdad. No se trata sólo de tener sus datos, sino de usarlos para ofrecerle lo que realmente necesita. Un correo genérico ya no emociona a nadie; una recomendación bien pensada, sí.
  2. Dale razones para volver. Los programas de lealtad evolucionaron. Hoy no basta con acumular puntos; la gente busca sentirse parte de algo, tener acceso a experiencias, que la marca se alinee con lo que le importa.
  3. Cuida lo que pasa después de la venta. Aquí se gana o se pierde todo. Un cliente que tuvo un problema y al que se le atendió bien, regresa; uno al que se le ignoró no vuelve ni aunque le bajes el precio.

Esto te conviene saberlo ahora

Hablar de CLV es hablar el idioma de quienes toman decisiones. En cualquier entrevista de trabajo, en un proyecto de clase o cuando debas defender un presupuesto, entender esta métrica te pone un paso adelante. Dejas de sonar a “el del marketing que quiere gastar” y empiezas a sonar a alguien que piensa en rentabilidad.

Más que una métrica, una manera de ver las cosas

Al final, el CLV es un cambio de mentalidad. Es pasar de cazar clientes a cultivarlos. Es entender que detrás de cada compra hay una persona que decidió confiar en una marca, y que esa confianza, bien cuidada, se convierte en el activo más valioso que puede tener un negocio.

Retener es el nuevo crecer. Quien aprenda a leer, calcular y actuar sobre esta métrica, tendrá una ventaja enorme, tanto en la escuela como cuando le toque saltar al mundo real. Entender estas métricas y su aplicación estratégica es parte de lo que se estudia en nuestra Licenciatura en Mercadotecnia, donde el análisis del comportamiento del consumidor y la gestión de la relación con el cliente son ejes centrales de la formación.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el Valor de Vida del Cliente (CLV)?
Es el ingreso total que un cliente genera para una marca a lo largo de toda su relación con ella, no sólo en su primera compra.

¿Cómo se calcula el CLV?
Multiplicando el ticket promedio de compra, la frecuencia con la que compra y el tiempo que la persona permanece como cliente.

¿Por qué es más barato retener que conseguir clientes nuevos?
Porque adquirir un cliente nuevo puede costar entre cinco y 25 veces más que conservar uno existente (Harvard Business Review), ya que un cliente que confía en la marca gasta más y no necesita que se le convenza desde cero.

¿Cuánto puede impactar la retención en las ganancias?
Según Bain & Company, aumentar la retención de clientes en sólo cinco por ciento (%) eleva las ganancias entre 25% y 95%, dependiendo de la industria.

¿Qué marcas son buenos ejemplos de estrategia centrada en el CLV?
Netflix, Spotify y Amazon son ejemplos frecuentes. No venden un producto puntual, sino la permanencia del cliente dentro de su ecosistema.

¿Qué se puede hacer para aumentar el CLV de un negocio?
Conocer realmente al cliente y personalizar la oferta, dar razones concretas para volver (más allá de puntos de lealtad) y cuidar la experiencia posventa.

Para saber más

Licenciatura en Dirección Comercial

Calvo, L. (s. f.). Customer Lifetime Value: cómo calcular el valor de tus clientes a largo plazo. GoDaddy.

CIMEC (s. f.). Customer Lifetime Value: cómo calcularlo. Madrid: CIMEC. Consultoría Estratégica de Investigación de Mercados.

Harvard Business Review (s. f.). La importancia de la retención de clientes para maximizar las ganancias. En FasterCapital. Dubái.

Reichheld, F. (2001). Prescription for cutting costs. Boston: Bain & Company.

Rojas, J. (2023). Qué es el customer lifetime value, cómo se calcula y ejemplos. Cambridge: HubSpot.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *