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Neurodiversidad en la docencia de Psicología

Docente de Psicología conversando con estudiante en un aula universitaria

La neurodiversidad en la docencia es una responsabilidad central para quienes formamos psicólogos en la Universidad Intercontinental (UIC). Esta formación exige una mirada ética, humanista y comprometida con la dignidad de cada persona. Las aulas contemporáneas están integradas por estudiantes con diversas formas de procesamiento cognitivo, sensorial y emocional (estilos cognitivos), lo que demanda enfoques educativos flexibles, inclusivos y basados en evidencia científica reciente.

Reconocer la diversidad neurológica amplía nuestra comprensión del comportamiento humano y se alinea con la misión de la UIC: formar líderes íntegros, multiculturales, inspirados por una actitud de servicio.

Neurodiversidad en la docencia, de los errores a las oportunidades

La neurodiversidad, entendida como la variabilidad natural en el funcionamiento neurológico, invita a abandonar modelos centrados en los errores y a adoptar perspectivas que valoren las diferencias como oportunidades para enriquecer los procesos de enseñanza-aprendizaje. En ese contexto, la neurodivergencia describe a las personas cuyo funcionamiento neurológico se aparta de lo que se considera típico.

Investigaciones recientes coinciden en los obstáculos para la inclusión. Una revisión sistemática (Vera, 2026) identifica las metodologías rígidas, la limitada formación docente en estrategias y la escasa adaptación del currículo.

Estrategias que favorecen la participación

La misma revisión destaca que enfoques como el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), las tecnologías asistivas, la neuroeducación y las metodologías colaborativas favorecen la participación de estudiantes neurodivergentes; sobre todo, de aquellos con autismo, TDAH, dislexia o altas capacidades.

También hay propuestas que parten de las fortalezas. Asbell-Clarke (2023) plantea estrategias para reconocer a los estudiantes neurodivergentes como solucionadores de problemas con talentos propios, aunque su libro se centra en la enseñanza de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) en educación básica y media.

La formación del profesorado

Como docentes en Psicología, comprender la neurodivergencia implica reconocer que los estudiantes no sólo aprenden de manera distinta, sino que también experimentan el mundo emocional y social desde perspectivas diversas.

El análisis sistémico de la neurodiversidad en la educación (Suárez, Ochoa y Pineda, 2025) subraya que la transformación de la práctica pedagógica depende de la formación del profesorado y de la articulación entre política educativa, investigación y práctica en el aula. Este estudio enfatiza que la neurodiversidad debe concebirse como una fortaleza que contribuye a la justicia social y a la construcción de comunidades educativas democráticas.

La experiencia universitaria tiene desafíos de salud mental

A la experiencia universitaria de los estudiantes neurodivergentes la atraviesan retos relacionados con la salud mental. Bayeh y Ryder (2025) encuestaron a dos mil 206 estudiantes universitarios en Canadá y encontraron que, quienes se identificaban como neurodivergentes, puntuaron más alto en depresión, ansiedad y estrés en comparación con sus pares neurotípicos.

Asimismo, los autores señalan que factores como el origen racial, el género y el estatus lingüístico influyen en esos resultados; por ello, recomiendan enfoques culturalmente sensibles.

Si bien se trata de un estudio canadiense, su mensaje es útil para nuestras aulas: importa generar ambientes educativos seguros, regulados y emocionalmente sostenibles.

Los valores de la UIC son un marco ético

En la UIC nuestros valores institucionales ofrecen un marco ético para comprender y acompañar la neurodiversidad. Nos comprometen con una educación humanista que acoge la diversidad sin prejuicios.

Regulación emocional y gestión de crisis en el aula

Entender la neurodiversidad también implica reconocer la importancia de la regulación emocional y la gestión de crisis dentro del proceso educativo. Muchos estudiantes neurodivergentes experimentan sobrecargas sensoriales, dificultades en la autorregulación o respuestas emocionales intensas ante cambios inesperados.

Desde la docencia, esto requiere estrategias de acompañamiento que incluyan anticipación, estructura, comunicación clara, espacios de calma y prácticas de autorregulación. Estas acciones, además de facilitar el aprendizaje, fortalecen el vínculo pedagógico y promueven entornos educativos más humanos y respetuosos.

Hacia una formación inclusiva

Integrar la neurodiversidad en la formación de psicólogos en la UIC significa preparar profesionales capaces de comprender la complejidad humana desde una perspectiva inclusiva, ética y basada en evidencia.

Significa formar docentes y estudiantes que reconozcan que la diversidad neurológica es parte constitutiva de la condición humana y que la educación superior tiene la responsabilidad de generar espacios donde todas las personas puedan aprender, participar y desarrollarse plenamente.

Si te interesa estudiar esta mirada de la conducta humana, conoce nuestra Licenciatura en Psicología y solicita informes.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la neurodiversidad?

Es la variabilidad natural en el funcionamiento neurológico de las personas. Este enfoque propone valorar las diferencias como oportunidades para enriquecer la enseñanza y el aprendizaje, en lugar de centrarse en los errores.

¿Qué diferencia hay entre neurodiversidad y neurodivergencia?

La neurodiversidad se refiere a la variabilidad neurológica de toda la población. La neurodivergencia describe a las personas cuyo funcionamiento neurológico se aparta de lo considerado típico.

¿Qué barreras enfrentan los estudiantes neurodivergentes en la escuela?

Una revisión sistemática (Vera, 2026) identifica las metodologías rígidas, la limitada formación docente en estrategias y la escasa adaptación del currículo como las principales.

¿Qué estrategias ayudan a incluir a estudiantes neurodivergentes?

La misma revisión señala el Diseño Universal para el Aprendizaje, las tecnologías asistivas, la neuroeducación y las metodologías colaborativas. En el aula, ayudan la anticipación, la estructura, la comunicación clara y los espacios de calma.

¿Cómo se relaciona la neurodiversidad con la salud mental universitaria?

En una encuesta a dos mil 206 estudiantes en Canadá, los neurodivergentes puntuaron más alto en depresión, ansiedad y estrés que sus pares neurotípicos (Bayeh y Ryder, 2025).

Para saber más

Asbell, J. (2024). Reaching and Teaching Neurodivergent Learners in STEM: Strategies for Embracing Uniquely Talented Problem Solvers. Brooklyn: Eye on Education.

Bayeh, R. y Ryder, A. (2025). Neurodiversity, Minority Status, and Mental Health: A Quantitative Study on the Experiences of Culturally Diverse University Students in Canada. Autism in Adulthood, 7 (4), 447-461.

Ortega, N., Suárez, M., Ochoa, N. y Pineda, K. (2025). Análisis sistémico de la neurodiversidad en la educación. GADE: Revista Científica, 5 (3). Montería: Fundación GADE.

Vera, J. (2026). Neurodiversidad y pensamiento divergente en contextos educativos: Análisis crítico de la evidencia sobre su integración en modelos pedagógicos inclusivos. Dominio de las Ciencias, 12 (2), 2242-2267.

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