Contenido

Globalización y misión, hacia la unificación de México y la Provincia de Centroamérica

organización institucional y vida religiosa

La Carta del Consejo General de febrero de 2026 invita a los misioneros combonianos de México y Centroamérica a discernir sobre una posible unificación de sus circunscripciones. No se trata sólo de una decisión organizativa, sino de una decisión misionera guiada por criterios establecidos en las Actas Capitulares y por más de siete décadas de historia compartida entre ambas regiones.

Si bien hablar de unificación causa incertidumbre, expectativas y resistencia, esto es sólo parte de lo que viven nuestros hermanos combonianos. Por ello, es importante verlo no sólo como una opción organizativa, sino como una decisión misionera orientada a hacer que las circunscripciones sean sostenibles, competentes y capaces de encarnar con fidelidad y eficacia el carisma del Instituto.

Para alcanzar esa carisma son necesarias serenidad, esperanza y disposición para escuchar el llamado que el Espíritu hace por medio de la realidad actual, tal como lo señala la Carta del Consejo General (2026).

Criterios por considerar para un agrupamiento

Es posible agrupar o unificar aquellas circunscripciones donde existan condiciones reales para una vida y misión compartidas. El numeral 128.2 de las Actas Capitulares de 2009 establece con claridad los criterios que es necesario considerar para el agrupamiento, y son tres:

  1. Oportunidad de una lengua vehicular: la posibilidad de que se puedan comunicar en un mismo idioma para facilitar la vida comunitaria, sin barreras lingüísticas.
  2. Historia común a las circunscripciones: raíces históricas comunes que unan su caminar. Una memoria compartida que aliente una identidad provincial, nueva, pero no ajena.
  3. Especificidad y calidad del servicio misionero: un estilo de misión afín, prioridades pastorales convergentes y la capacidad de potenciar la calidad del servicio.

El caso de México y Centroamérica

México y Centroamérica comparten el español como lengua vehicular; raíces culturales profundas; una historia de presencia comboniana, y un llamado vocacional hacia la pastoral indígena y afro, la justicia y la paz. Recordemos que los misioneros combonianos llegaron a México en enero de 1948 [enlace externo: misioneros combonianos, Provincia de México], en un momento de movimientos sociales y conflictos bélicos en la región.

El Capítulo General de 2003 consideró oportuno crear la Provincia de Centroamérica, aunque esto se concretó hasta 2014, cuando asumió como primer provincial (ya un misionero autóctono, fruto de la presencia comboniana en la región) el P. Víctor Hugo Castillo Matarrita [enlace externo: Comboni.org, Historia de la Provincia de Centroamérica]. Esa genealogía compartida (una provincia que fue madre de la otra) es, en sí misma, el tipo de historia común que describe el segundo criterio de agrupamiento.

¿Qué tiene que ver la globalización en un tema interno y espiritual?

La globalización, además de ser un fenómeno financiero o tecnológico, es una realidad transversal que acorta distancias; pero que también reduce recursos, modifica las dinámicas del personal y redefine lo que significa “estar presentes” en un territorio.

La globalización no sólo empuja a bancos, empresas, hospitales y gobiernos a fusionar áreas para ser más eficientes; la Iglesia y la vida consagrada no pueden estar exentas de esa misma lógica operativa. La diferencia radica en la motivación. Para una empresa, el criterio principal es la rentabilidad financiera; mientras que para las misiones es el carisma, la fidelidad a su misión, la preferencia por los más pobres y la vivencia de la vida comunitaria, entre otros.

Comboni, un modelo de adaptación a los retos

Para finalizar, es importante recordar a san Daniel Comboni, quien fundó el Instituto el 1 de junio de 1867 en Verona. Él soñó con unir a África; para ello, supo adaptar sus estrategias a la época. No se dejó paralizar por la distancia, la enfermedad o la falta de recursos. Supo leer los signos de los tiempos y confiar en la Providencia.

Casi 160 años después, el Instituto que fundó reúne a un mil 700 misioneros en 30 países de cuatro continentes dentro de una familia comboniana, sumando, aproximadamente, tres mil personas consagradas a la misión. Hoy les toca a los hermanos combonianos decidir sobre la unificación entre México y la Provincia de Centroamérica.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la posible unificación entre la Provincia de México y la Provincia de Centroamérica de los misioneros combonianos?

Es un proceso de discernimiento, impulsado por la Carta del Consejo General de febrero de 2026, para evaluar si ambas circunscripciones deben integrarse en una sola, con base en criterios de vida y misión compartidas.

¿Cuáles son los criterios oficiales para agrupar circunscripciones combonianas?

Según el numeral 128.2 de las Actas Capitulares de 2009, son tres: oportunidad de una lengua vehicular común, historia común entre las circunscripciones, y especificidad y calidad del servicio misionero.

¿Desde cuándo están presentes los misioneros combonianos en México y Centroamérica?

En México desde enero de 1948. En Centroamérica se decidió en el Capítulo General de 2003 y se erigió de manera formal en 2014.

¿Por qué se relaciona la globalización con una decisión de vida religiosa?

Porque la globalización no sólo afecta a empresas y gobiernos; también transforma los recursos, el personal y las formas de presencia de las instituciones religiosas, que enfrentan la misma lógica de eficiencia, aunque desde una motivación distinta (el carisma y la fidelidad a la misión, no la rentabilidad).

Para saber más

Licenciatura en Derecho

MisionerosCombonianos (s. f.). Quiénes somos.

MisionerosCombonianos (s. f.). Historia de la Provincia de Centroamérica.

Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús, Provincia de México (s. f.). Quiénes somos.

Ferreira, M. (2017). Misioneros Combonianos: 150 años de historia y misión. Madrid: Mundo Negro.

Lozano, J. (s. f.). Daniel Comboni, misionero y profeta. Madrid: Mundo Negro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *