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febrero 23, 2017

En días pasados, nuestros estudiantes de intercambio que actualmente están inscritos en los cursos de Español para extranjeros efectuaron una visita a Taxco, en el estado de Guerrero, con el propósito de llevar a cabo una actividad cultural extraescolar inserta  en la transmisión de interculturalidad que la Dirección Académica de Lenguas Extranjeras y Multiculturalidad fomenta.

Nuestros estudiantes de intercambio efectúan paseos culturales

Nuestros estudiantes de intercambio efectúan paseos culturales

El objetivo de los viajes culturales durante los cursos es que los estudiantes extranjeros conozcan otros espacios dentro y fuera de la ciudad y que se adentren en la cultura mexicana desde otra perspectiva. Se pretende que, antes de cada viaje, los alumnos ya estén familiarizados con el lugar que van a visitar y que conozcan algo acerca de su historia o su importancia en la cultura mexicana. La actividad también se tiene en cuenta como parte de la evaluación del curso y los docentes programan actividades en las que los participantes plasmen lo aprendido durante la actividad, ya sea por medio de ejercicios de expresión oral o escrita.

Entre otras actividades, los estudiantes, coordinados por la profesora Eustolia Uriostegui, visitaron una tienda de plata que reproducía en su interior lo que era una mina típica. Ahí, recibieron una plática acerca de cómo se extraía el metal blanco y de cómo distinguir la plata auténtica de la falsa. Les dieron a degustar, como cortesía, mezcal combinado con miel. Acto seguido, admiraron las piezas de joyería artesanal argentífera.

Antes de comer, ascendieron por el sinuoso camino de piedra que conduce al centro de la ciudad donde los jóvenes se tomaron muchas fotografías enmarcadas por las casas blancas de adobe que bordeaban el camino. La caminata terminó en el restaurante La Parroquia, que premió su esfuerzo físico con una espléndida vista panorámica de esta ciudad turística guerrerense.

Tras un paseo por las calles empedradas y más empinadas del centro, los estudiantes de intercambio conocieron la imponente iglesia de Santa Prisca y escucharon la historia del minero catalán José de la Borda, quien invirtió parte de su fortuna en la construcción del templo. Por último, tuvieron tiempo libre para explorar la ciudad y practicar el español de forma autónoma.

* Las opiniones vertidas en las notas son responsabilidad de los autores y no reflejan una postura institucional