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Escrito por: Eva González Pérez
Editorial UIC
octubre 26, 2018

En esta época, invertir en la imagen es una práctica muy común para distinguirse entre los demás. El culto a la imagen se debe a que ella abre oportunidades.

Sin embargo, suele considerarse que la imagen sólo tiene que ver con lo corporal, lo exterior. Eso explica por qué los centros comerciales siempre están llenos de gente comprando ropa, zapatos, cosméticos.

Pero la imagen también involucra otros elementos que son más importantes. Un bolso de marca o una buena camisa cuentan, pero no es lo esencial.

Aquí te traemos algunos consejos que pueden servirte de guía para invertir en tu imagen de una forma más integral.

Cómo invertir en tu imagen: tres consejos

1. Menos ropa, más calidad

Si cada mañana te agobia la duda del “qué me pongo”, significa que en realidad tienes mucho que ponerte. Ése es el origen de tu preocupación.

Una forma de resolver esto es el llamado guardarropa cápsula. Consiste en elegir sólo 33 prendas (el número puede variar) de tu guardarropa y usarlas durante tres meses.

Las prendas deben ser de buena calidad para resistir las lavadas frecuentes y los colores neutros para ampliar posibilidades de combinación.

Tu selección de piezas debe incluir, por ejemplo:

  • Bolsa, portafolio y cartera: 3 piezas.
  • Playeras, blusas o camisas: 10 piezas.
  • Pantalones: 6 piezas.
  • Suéteres, chamarras: 4 piezas.
  • Abrigo y gabardina: 2 piezas.
  • Zapatos, botas, calzado casual: 4 pares.
  • Bufandas: 2 piezas.
  • Reloj o aretes o collar: 2 piezas.

No incluyas ropa interior, pijama ni ropa deportiva. Recuerda hacer ejercicio, si conservas esta última.

Los beneficios de este proyecto, también conocido como proyecto 333, son más de los que imaginas:

  1. Decides más fácilmente qué usar por ser un guardarropa más reducido.
  2. Tu clóset estará más despejado y organizado, y eso impacta también en tu interior, pues disminuye el estrés.
  3. Gastas menos en ropa, lo que te significa un ahorro económico.
  4. Reduces tu huella ecológica en el planeta, pues la ropa y los zapatos son altamente contaminantes, debido a su abundancia.

2. Menos chatarra, más frutas y verduras

Somos lo que comemos, dicen. Una buena alimentación se evidencia en un cuerpo esbelto, piel limpia y pelo brillante. A ello se suma más energía y agilidad.

Comer bien, además, cambia tu humor. No nos referimos a tu estado de ánimo —aunque también influye—, sino a tu aroma corporal. Los alimentos muy condimentados suelen provocar que despidamos un olor poco grato, como ocurre, por ejemplo, con el ajo.

Beber más líquidos contribuye a tu propósito, gracias a que limpia el organismo; Favorece la digestión y ayuda a una buena circulación, sobre todo, si además te ejercitas.

No olvides cuidar tu dentadura, porque una sonrisa dice mucho. Tener buen aliento y dientes bien cuidados es fundamental

3. Menos ignorancia, más preparación

Estar saludable, vestir y oler bien son, sin duda, elementos que todos deseamos tener. Pero no olvidemos lo más importante: tu formación personal

Evoquemos dos escenas.

La primera, de una mujer bonita que compite para coronarse como la más bella. A pregunta expresa, responde: “Confucio fue uno de los que inventó la confusión”.

Segunda: Un hombre del ámbito político, aspirante a diputado federal, declara: “Crearé las condiciones para que a los honestos les vaya mal y a los corruptos les vaya mal también.”

Estos dos ejemplos evidencian que la imagen corporal puede no significar nada si no nos preparamos mediante el estudio.

La mejor inversión

Conocer amplía nuestros horizontes, enriquece nuestra cultura, expande nuestro pensamiento. Con el estudio, hablamos, leemos y pensamos mejor. La conversación, el diálogo se facilitan. La creatividad tiene más posibilidades de emerger.

Por este motivo, si estabas preguntándote cómo invertir en tu imagen, es necesario continuar estudiando. Puede ser un idioma, un diplomado, un posgrado e incluso, por qué no, una segunda carrera.

En la actualidad, los estudios ofrecen una gama de posibilidades que facilitan tu formación continua. Si no puedes asistir a un aula, puedes recurrir a algún programa en línea. Además, si tu problema fuera que no puedes comprometerte a realizar estudios largos, puedes optar por algún curso o diplomado, de menor duración, pero igualmente edificantes.

Una persona preparada se reconoce fácilmente, lo cual se evidencia incluso en la manera de expresarse.

No te conformes con que se admiren al verte. Deja que tus palabras muestran la riqueza que sólo el estudio puede proporcionar.

 

Para saber más

Lenguas Extranjeras, Universidad Intercontinental. Disponible en https://www.uic.mx/lenguas-extranjeras/

Licenciaturas, Universidad Intercontinental. Disponible en https://www.uic.mx/

Programas en Línea, Universidad Intercontinental. Disponible en https://www.uic.mx/

Educación Continua, Universidad Intercontinental. Disponible en https://www.uic.mx/educacion-continua/

Posgrados, Universidad Intercontinental. Disponible en https://www.uic.mx/

Clínicas de la Salud, Universidad Intercontinental. Disponible en https://www.uic.mx/servicios/clinicas-la-salud/

Lorena Humphrey, “Guardarropa cápsula”, Q TopLife, http://qtoplife.com/guardarropa-capsula/

 

 

 

 

* Las opiniones vertidas en las notas son responsabilidad de los autores y no reflejan una postura institucional