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Escrito por: Angélica Monroy

noviembre 13, 2020

Organizado por la Dirección de Posgrados en Ciencias para el Desarrollo Humano de la Dirección Divisional de Posgrados, Investigación, Educación Continua y a Distancia, los días 12 y 13 de noviembre del año en curso se celebró, vía remota, el 7° Foro de Diálogos por la Educación “Diálogos por la educación, una visión nacional e internacional” con el tema  “¿Cuáles son las sendas por las que debe transitar la nueva escuela después de la crisis por Covid-19”, siendo el moderador en ambas fechas, el maestro Hugo Avendaño Contreras, vicerrector de nuestra institución.

El primer día, se presentaron los siguientes panelistas internacionales: doctores Loïc Roche (The International Federation of Catholic Universities, IFCU) y Ana Milena Mujica Stach (académica del Departamento de Educación, Universidad de los Lagos, Chile); en tanto que en la segunda jornada estuvieron presentes como panelistas nacionales los doctores Ramiro Gómez Arzapalo (UIC), Rosa Guadalupe Zuany (Universidad Veracruzana/Instituto de Investigaciones en Educación) y Angélica María Hernández Rodríguez (UIC) .

El director divisional de Posgrados, Investigación, Educación Continua y a Distancia, maestro Jaime Zárate Domínguez, inauguró el conversatorio destacando la importancia de este evento en tiempos que “nos cuestionan como profesionales de la educación”, aseguró.

En su primera intervención, la doctora  Ana Milena Mujica Stach comentó que debemos reflexionar acerca de que el sistema educativo se encuentra con múltiples desafíos que nos llevan hacia nuevas competencias digitales y que, aunque el Covid-19 ha generado mucha incertidumbre y debe considerarse la situación de confinamiento, es responsabilidad de los gobiernos generar condiciones óptimas. Así, por ejemplo, en Chile, las diferentes dependencias educativas se han volcado a brindar la ayuda necesaria; en particular, en las comunidades rurales en donde los docentes van casa por casa proporcionando los materiales educativos. En las universidades ello se da de modo online y se pide un estudio más contextualizado para que los recursos lleguen a quien corresponde. Fuimos “violentados digitalmente” al tener que adquirir todas estas habilidades de manera repentina, comentó la especialista y concluyó su primera intervención declarando: “La virtualidad llegó para quedarse en la vida de las personas”.

En tanto, el doctor Loïc Roche afirmó que en la red de universidades católicas en Europa tienen el trabajo de brindar las herramientas necesarias en el mundo de la educación, en especial a raíz de lo que ha generado la pandemia, pues ésta sólo representó una aceleración mucho más rápida en el uso de las tecnologías para la educación que ya existían desde hace diez años aproximadamente. Ahora, hay diversas aplicaciones, nuevos vocabularios y herramientas educativas y la tendencia es a no perder al estudiante. “La nueva escuela debe cuidar la atención al estudiante; en particular, la educación integral”, indicó.

En cuanto a la parte psicoemocional, la doctora Milena Mujica subrayó que los equipos pedagógicos han tenido que enfrentar un nuevo diseño y que en Chile se ha tenido el apoyo ministerial de Educación para ello. El principal elemento a trabajar es la contención emocional, pues se debe orientar a las familias y dar claves de autocuidado a los docentes, por lo que se han elaborado guías para afrontar el agotamiento debido al confinamiento que repercute en la familia que tiene que estar en constante interacción, aunque esto se dificulta debido a las características propias de cada familia y debe cuidarse su bienestar también mediante rutinas para que el estudiante refuerce su propia autoconfianza y responsabilidad. Los docentes son responsables de algún modo de la población y, por ende, debe bajársele el nivel de exigencia  a éstos para que puedan personalizar muchos aspectos y crear mejores estrategias. “Nada ni nadie puede reemplazar la relación que existe entre el profesor y el estudiante”, aseveró.

Por su parte, el doctor Loïc Roche compartió su experiencia en Francia. Señaló que trabajar en casa implica desempeñar varios roles al mismo tiempo: trabajador, esposo, padre. Destacó la pérdida de lazos de los adolescentes con sus amigos, pues ahora tienen sólo una vida virtual, aunque quieran tener un contacto en la vida real porque el ser humano necesita el contacto presencial que le permite aprender del otro. Aseguró que no podría permanecer siempre en este mundo digital.

En su última intervención, la doctora Milena Mujica mencionó que no hay fecha de regreso a las escuelas y cada uno de los estudiantes debe recibir atención emocional y de socialización porque deberán enfrentarse a distintos medios y periodos de adaptación. Las escuelas deben hacer protocolos para la limpieza y, por otra parte, los docentes también requieren apoyo emocional. Pero, a pesar de ello, se supone que seremos mejores personas.

El doctor Roche habló de los aspectos éticos que se han desarrollado en la FIUC en los continentes. Mencionó que en general se observa la voluntad y el deseo de capacitarse y entender cómo usar las TIC por parte de los profesores. El mundo después de la Covid no será totalmente virtual, habrá un modelo híbrido y la empleabilidad debe ser primordial, la misión compartida es cómo formar un perfil del ser humano de modo integral que es lo que buscan las compañías, por lo que conminó a las instituciones a  no abandonar el proceso de formación integral porque la sociedad está deseosa de personas éticas, plenas.

Finalmente, el maestro Avendaño concluyó que la educación es uno de los soportes más importantes para echar adelante a la humanidad.

 

En el segundo día del conversatorio, dedicado a la parte nacional, la doctora Rosa Guadalupe Zuany advirtió que debemos repensar una nueva escuela y el mundo en general, pues volver a la normalidad ya no será posible. En el mundo la toma de decisiones ha variado dependiendo de la capacidad de los gobiernos para diseñar políticas contextualizadas. La tendencia es a concebir la tecnología como la panacea, pero debemos repensar la educación, pues la inequidad se acentúa ante la situación. En Veracruz, con población indígena y rural, se constató una situación paradójica por la inequidad en términos de acceso, lo cual generó nuevas estrategias más viables que permiten ofrecer alternativas y la adaptación de la infraestructura donde se tenga como premisa un contacto físico reducido al mínimo. Asimismo, subrayó que se ha pensado muy poco en la educación que necesitamos para un mundo durante y después de la pandemia en nuestro país y eso es lo más preocupante porque nos centramos en indicadores que son los de antes de la pandemia, cuando nos deberíamos enfocar en otro tipo de asuntos y añadió que se requiere “una política educativa que reconozca las condiciones de cada espacio […] hay una crisis socioecológica”, por lo que, dijo, debemos preguntarnos qué sociedad queremos y cuál pretendemos que sea su relación con la naturaleza.

Por su parte, la doctora Angélica María Hernández comentó que en el estado de Oaxaca hay retos muy importantes incluyendo la diversidad. En las primarias se implementó el whatsapp y en otras escuelas se entregan cuadernillos al vocal del grupo, pero los padres están inconformes porque no tienen internet para buscar las respuestas. Los docentes han buscado opciones, algunos padres se han convertido en profesores y a veces no tienen el tiempo, la disposición, los conocimientos o los recursos para poder apoyar a los hijos. “El desinterés ha ido creciendo al grado de la deserción”, indicó, por lo que lanzó la pregunta: ¿Desde el papel que nos toca tenemos realmente el ánimo de continuar el ciclo escolar?

En tanto, el doctor Ramiro Gómez Arzapalo recalcó que hubo poco tiempo para hacer modificaciones en la educación y esto generó una serie de dificultades; al principio se pidieron prestados elementos de los cursos no presenciales. “Se trata de entender que esta nueva realidad marcará una nueva ordinariedad que no tendrá mucho que ver con lo que se vivía antes de la pandemia”, espetó y refirió que uno de los principales puntos a analizar en estos cambios es la relación con el otro, el encuentro interpersonal, ¿cómo solucionar el contacto humano con los estudiantes?, ¿cuáles son las vías para solucionar este momento? Ya antes se mencionaba que América Latina estaba desfavorecida en cuanto a educación y con la pandemia ello se ha recrudecido, de modo que exhortó a no olvidar el reencuentro con el otro, aún cuando estamos en una etapa de búsqueda de respuestas para entrar a una nueva etapa.

En su segunda participación, la doctora Rosa Guadalupe advirtió que debemos tomarnos el tiempo para plantear un nuevo paradigma. “Hay un relato hegemónico muy catastrófico que nos aleja de que nos preguntemos qué tenemos que aprender y qué tenemos que enseñar en este momento”, aseveró y agregó que debemos implementar la noción de cuidarnos, de cuidar a los demás y al entorno. Además, destacó, es necesario considerar que la educación se aprende dentro y fuera de las escuelas. Desde su punto de vista, no considera que la catástrofe de la pandemia sea el desaprendizaje, que los estudiantes estén perdiendo habilidades sociales, pues con ello se está sobredimensionando el papel de la escuela y se deja de lado a los padres. Apuntó que debido al confinamiento se está dando lo que ella denominó como “aprendizajes inesperados”: aprender a sembrar, lavar la ropa, cuidar a su mascota, los que son absolutamente imprescindibles para el mundo en que viviremos y eso la llena de esperanza. “Cada comunidad tiene el reto de definir cosas más allá de definir si las clases volverán a ser presenciales. Debemos replantear el lugar que les damos a nuestras comunidades. Reconsiderar cómo habitamos el mundo. Es muy importante que el sistema educativo trabaje con los adultos responsables de los niños en los hogares, es un reto que no se ha planteado, pero debemos pensar en nuevos indicadores que nos permitan ir más allá de seguir leyendo la realidad como antes”, concluyó.

En su oportunidad, la doctora Hernández habló de una formación holística que implica el desarrollo pleno del ser, la libertad de aprender a aprender. Si lo que buscamos es una formación integral, mencionó, usemos esas plataformas virtuales tomando un aprendizaje colaborativo. Para lograrlo, se deben facilitar herramientas de anclaje y debemos verificar que sea accesible, flexible y con un espacio de socialización. Tenemos que formar desde, con y para el diálogo, generar un ambiente activo y que el estudiante se asuma como el protagonista de su aprendizaje considerando la intuición, la creatividad, el juego como herramienta fundamental, y sobre todo, la motivación por el aprendizaje. “El reto es aceptar que hay principios pedagógicos que debemos reestructurar para poder desarrollar un ambiente virtual de aprendizaje, aceptar que el modelo educativo debe trascender, ¿estamos dispuestos en asumir la parte que nos toca para y en comunidad?”, cuestionó.

En su segunda intervención, el doctor Ramiro refirió que ya antes del confinamiento estábamos viviendo en la posmodernidad, en la cual los sujetos prescinden del contexto social, lo que nos lleva a lo que podríamos llamar “privatización de la experiencia educativa” y pareciera que la pandemia refuerza estas ideas de aislamiento; por lo que llamó a “construir un terreno de lo común. No perder de vista que nuestra injerencia es privilegiada en cuanto a que podemos modificar la cultura en el espacio educativo”, finalizó.

En la última parte del conversatorio, la doctora Rosa Guadalupe concluyó que  hay relatos dominantes que terminamos creyendo, pero poco se reconoce acerca de lo que sí han hecho los docentes. “El relato se centra en la escuela y no en la educación. El problema educativo debe verse con otros lentes. ¿Qué pasaría en el mundo si dedicáramos un año a aprender otros aprendizajes acerca de cómo ser mejores personas para afrontar esta crisis de una mejor manera para ser más integrales?”, interrogó, mientras que la doctora Angélica María instó a mirar el cambio como la oportunidad de potenciar la inteligencia emocional, asumir el área de los aprendizajes virtuales, trascender y replantear el currículum y atender al docente desde el aspecto socioemocional. “Debemos ser capaces de aportar a una sociedad que nos une en su diversidad” declaró.

Finalmente, el maestro Avendaño agradeció a los ponentes por compartir sus opiniones en “un compartir intelectual y del corazón que nos hace humanos; la persona es el centro y la educación es el mejor camino para la civilización”, indicó.

Para terminar, la doctora Leticia Ruiz, directora académica de los Posgrados en Ciencias para el Desarrollo Humano, informó que las reflexiones del 7° Foro Diálogos por la Educación serán publicadas próximamente en cuatro cuadernillos bajo el título “La educación en el contexto de la postpandemia. Propuestas para la escuela mexicana después de la crisis por Covid-19”.

 

* Las opiniones vertidas en las notas son responsabilidad de los autores y no reflejan una postura institucional