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Escrito por: Angélica Monroy

octubre 15, 2020

El jueves 15 de octubre se efectuó la primera de dos presentaciones institucionales del libro Ventanas de esperanza. Problemas filosóficos, teológicos y culturales derivados del orden social pospandemia, para lo cual se contó con la presencia del rector de la UIC, maestro Bernardo Ardavín Migoni; del Superior General de Misioneros de Guadalupe y presidente de la Junta de Gobierno de nuestra casa de estudios, padre Raúl Ibarra Hernández, MG, y del director académico del Instituto Intercontinental de Misionología (IIM), padre David Félix Uribe.

En su oportunidad, el maestro Ardavín destacó que los libros invitan a una reflexión y una revisión más profunda de lo que está ocurriendo en una época en la que parece que las personas se han olvidado de Dios. “No hay otra salida que voltear los ojos al único asidero posible: Dios poderoso y misericordioso”, aseguró.

Por su parte, el padre Ibarra manifestó que el título de la obra nos lleva a mirar hacia el frente. No podemos quedarnos con deseo de volver a lo de antes porque mucho de nosotros ha cambiado y el mundo también y la iglesia en este tiempo ha iluminado. Agradeció a todos los que participaron y en especial al coordinador del libro, doctor Ramiro Gómez Arzapalo; en tanto que el director académico del IIM mencionó que la obra que se presenta proviene de fuentes disciplinarias diversas como negocios, ciencias de la salud, sociales y los posgrados, además de la filosofía y la teología e hizo mención de las palabras del papa Francisco en la plaza de San Pedro en marzo.

En esta ocasión, la presentación tuvo como ponentes a los doctores Mauricio Beuchot Puente y Lucero González Suárez; a los padres Raúl Nava Trujillo, MG; Ulises Morales Contreras y Antonio Camacho Muñoz, y al maestro Eloy Bueno de la Fuente, moderados por el doctor Ramiro Gómez Arzapalo.

En su oportunidad, el padre Beuchot comentó que debemos hablar de un orden social que nos debe preocupar a todos y nos hace pensar en el destino del ser humano. La situación ha provocado mucho sufrimiento y se hace una reflexión filosófica para transformar la realidad y cambiar hacia un mundo mejor. Asimismo, mencionó su preocupación sobre la ética que nos lleva al tema de justicia social y se refirió en concreto a los derechos de los pobres. No basta la reflexión política o económica, tenemos que conectarla con la filosofía moral y todas las ciencias, lo que nos lleva a la solidaridad, la virtud que se necesita en este momento, advirtió. Además, instó a tomar muy en serio la justicia social. El interés por buscar el bien común y no sólo el individual nos ayudarán a salir adelante y se necesita la hermenéutica para asumir la importante misión de compartir.

El padre Eloy, de la diócesis de Burgos, indicó que la Iglesia, desde su origen, siempre ha tenido una misión universal que se confronta con los dramas de la historia. Se ha ido configurando una visión global y holística de la misión resumida en tres coordenadas basadas en Laudato Si: 1. la idea de la vida, don primero que Dios regala a la humanidad, que, si se encuentra amenazada, sólo debe ser vista a nivel global, lo que deriva en 2. Fraternidad, que crea una idea de participar en un destino común y el modo de afrontarlo es 3. Ecología integral y por eso la iglesia lo vive a través de misioneros, a quienes alude diciendo que “A través del túnel de la tragedia se abre siempre una esperanza gracias a personas enviadas que ponen su corazón junto a los otros”. Asimismo, subrayó que pide al señor que seamos capaces de llevar este proceso de resurrección de alcance universal.

Por otro lado, la doctora Lucero González Suárez expresó que, de acuerdo con Gabriel Marcel, el hombre llega a ser tal a través de sus acciones. Depende del individuo ser un ser disponible o indisponible y las raíces de ambas son, respectivamente, el amor y el egoísmo. La cuestión no solamente es vivir, sino vivir bien; por lo cual, al decir persona y no individuo es cuando asumimos que sólo la relación con nosotros nos define. La existencia no es una posesión, sino un don y al no centrarse sobre sí mismo, deja de ser egoísta. La caridad es un don absoluto de sí y lejos de empobrecernos accedemos a una vida más plena. En cada uno hay una tendencia egoísta y al dejarnos arrastrar por ella, nuestra capacidad hacia los demás se atrofia. “¿Mi paso por el mundo hace de este un lugar más habitable?”, cuestionó.

El padre Nava sostiene que, tomando como ejemplo la cuarentena en el desierto, volver a lo de antes no es una buena noticia y, así como en el ejemplo, se entiende que debe crearse un gobierno más participativo, reconstruir la armonía desde el caos mediante una acción conjunta y un gran sentido de solidaridad intercultural y dar nuestra contribución, “cada uno de los pueblos, desde su propia cultura”.

Por su parte, el padre Ulises Morales señaló que su texto tiene como fin generar esperanza con base en la experiencia misionera de la carta de Pablo a los romanos (en especial el capítulo 8), la identidad del apóstol como un hombre de oración que se siente con la responsabilidad de conducir comunidades. Y alude al término gemido como algo que surge de lo profundo del hombre, una oración intensa, sin palabras, que emana de los pobres, oprimidos, que invocan a Dios y Él los escucha.

Por último, el padre Camacho, Superior de la Misión de Japón de los Misioneros de Guadalupe, destacó que la Iglesia existe para comunicar (evangelizar). Informar, formar y educar, son los tres elementos que debe tener la Iglesia. En documentos de la iglesia, se habla de la formación de las conciencias de los usuarios de los medios, emplear los medios de acuerdo al proyecto de Dios. Ante la pandemia, la Iglesia descubrió que tiene una gran creatividad y que se tienen que dar mensajes adecuados y correctos para una transformación de la persona. “Presentar mensajes que transformen a la persona y que sea holística y que nuestra misión nos debe llevar a comunicar mejor la palabra de Dios”, advirtió.

La obra, integrada por 24 textos y coordinada por el IIM, constituye un  aporte que nace desde la Filosofía, la Teología, la Filosofía y Crítica de la Cultura y la Misionología, aunque no se agota en ellas, integrándose con otros campos de la cultura en una discusión abierta a problemas compartidos desde la reflexión académica frente a la realidad sociocultural que hoy nos desafía y, con ello, responde a la misión de la UIC que se ha definido a sí misma como universidad misionera. Los autores, en su mayoría, pertenecen a las direcciones divisionales de la Universidad Intercontinental, aunque también participan autores externos los cuales enriquecen la reflexión y fortalecen las redes de interacción que como institución hemos tejido con otras instancias académicas, pastorales o de participación social.

La siguiente presentación del texto será el viernes 6 de noviembre y también será transmitida por Facebook Live de la UIC.

Cabe recordar que el texto  tiene como antecedente Vulnerabilidad, esperanza y resiliencia frente a la adversidad. Reflexiones interdisciplinares frente a la contingencia por Covid-19, publicado meses atrás.

Si deseas consultar la obra utiliza este enlace: https://www.uic.mx/wp-content/uploads/2020/10/LIBRO-COVID-2-DIGITAL-FINAL.pdf

* Las opiniones vertidas en las notas son responsabilidad de los autores y no reflejan una postura institucional