Academia

Escrito por: Ma. Angélica Ramírez G.
Docente de la Licenciatura en Traducción
diciembre 6, 2018

El presente texto es una reflexión en torno de las corrientes traductológicas contemporáneas. En cuatro entregas —de las cuales ésta es la primera—, la autora va desde el enfoque teórico de los polisistémicos, donde la cultura meta adquiere primacía ante el texto fuente, a la teoría que busca conservar la identidad cultural representada en el texto original. Hacia el final, presenta el enfoque defendido por los brasileños.

Giro cultural de la traducción

Las teorías posmodernas de traducción parecen interesarse menos en las nociones de equivalencia que en estudiar el texto en relación con el contexto en que es producido. Esto se debe a que la investigación dentro de los estudios de traducción ha dado un giro cultural, que subraya que, sin tomar en cuenta el contexto creado por la cultura y la historia, no se puede apreciar la pluralidad semántica de los textos provenientes de otras comunidades lingüísticas, incluyendo aquellas que resultan exóticas para las sociedades dominantes.

Desde la perspectiva posmoderna, la cultura es el marco esencial de la traducción y se entiende como el conjunto de valores, costumbres e ideologías que distinguen a una sociedad. Además, se considera el texto como parte integrante de la cultura y forma de expresarse de los pueblos (Franco, 2001: 164). Debido a esto y dado que las culturas se expresan por medio de la lengua, varios teóricos, entre ellos Spivak y Bhabha, insisten en que más que bilingüe, un traductor debe ser bicultural.

Funcionalidad del texto

Este enfoque teórico también persigue la fidelidad a la funcionalidad del texto. Los posmodernos tratan de conseguir que el texto meta  desempeñe la misma función en la cultura meta que el texto original cumplió en la cultura a la que inicialmente fue dirigido. Los estudios de traducción se centran ahora en el “examen de una realidad señalada por la transferencia cultural […] en la idea de función como eje de la traducción en tanto que intercambio comunicativo” (Franco, 2001: 164) y van de la mano con los estudios culturales debido a este nuevo enfoque que estudia el texto original en relación con la cultura que lo produce, el texto traducido con la cultura a la cual se inserta y la relación que entre sí mantienen ambos textos.

Otredad

A partir del estudio de toda esta gama de relaciones, surgen otras cuestiones que se habían ignorado, como  las relaciones de poder entre literaturas dominantes y marginales, la noción otredad y la identidad cultural, entre otras: “Contemporary cultural theory […] deals with the relationship between the conditions of knowledge production in one given culture, and the way knowledge from a different cultural setting is relocated and reinterpreted according to the conditions in which knowledge is produced. They are deeply inscribed within the politics, the strategies of power, and the mythology of stereotyping and representation of other cultures” (Carbonell, 1996: 80).

Tendencias opuestas

En relación con la manera en que el texto traducido es percibido por la cultura meta, se habla de dos tendencias opuestas. La primera continúa con la tradición de presentar la traducción como un original, lo cual significa que ha habido una traducción cultural por medio de la cual una experiencia ajena es internalizada y reescrita en la cultura en la que dicha experiencia será recibida (Carbonell, 1996: 81). La escuela de la “manipulación” o de los polisistemas defiende esta postura.

Escuela de la manipulación

El nombre de la escuela de la manipulación proviene del libro coordinado por Theo Hermans, The Manipulation of Literature (1985), y surge como reacción contra las nociones tradicionales de equivalencia en la traducción. Para los teóricos que integran esta escuela, es el polo de recepción el que casi siempre tiene la primacía. Este hecho se debe a que es éste el que decide si se hace la traducción o no, las pautas que seguirá el texto meta para ser aceptado por los lectores de la cultura término y el que admite el texto traducido en su sistema literario. Esto quiere decir que la traducción se realiza de acuerdo con las necesidades y expectativas del público receptor, incluidos el editor y el distribuidor, entre otros actores.

Traducir en función de la sociedad

Desde este enfoque, la literatura en una sociedad es un conglomerado de sistemas en el que se dan relaciones múltiples y cambios constantes que le confieren un carácter dinámico. El dinamismo del polisistema propicia una evolución en los criterios de aceptación del texto por parte de la sociedad término, por lo cual las formas de traducir se definirán siempre en función de los requerimientos de la sociedad en cuestión (Franco, 2001: 166).

Traducir: un nuevo texto, no una reproducción

El concepto de manipulación se refiere al hecho de que, debido a las asimetrías de tipo lingüístico, cultural, genérico e interpretativo, la identidad entre el texto fuente y el texto meta es imposible, por lo cual “toda obra traducida constituye lógicamente una ‘manipulación’ del texto original para lograr una serie de fines, que cabe resumir fundamentalmente en la necesidad de que encaje de alguna manera en el corpus textual de la sociedad término” (Franco, 2001: 165).

La integración del texto traducido al sistema literario meta se logra porque la traducción resulta un texto en sí misma, no sólo una reproducción del texto original. En este sentido, la cultura meta, es decir, el polo de recepción, adquiere primacía sobre el texto fuente, ya que los cambios que necesariamente introduce el hecho traductor tienden a buscar la eficacia del texto término en el seno de su nuevo contexto cultural.

La segunda tendencia en los estudios de traducción posmodernos es opuesta a la sostenida por los polisistémicos. Los teóricos que la defienden buscan conservar la identidad cultural representada en el texto original para que el lector meta haga un viaje a ese mundo exótico y descubra los elementos que lo definen.

Descolonización de las culturas

Algunos teóricos consideran que la traducción es elemental para el entendimiento de la cultura propia en relación con otras culturas. En el marco de la descolonización, la traducción cultural revela la noción del otro precisamente por el hecho de que la definición de lo que se conoce como cultura occidental siempre se ha constituido en contraste con lo exótico que representa lo otro, lo proveniente de las culturas marginales. En otras palabras, la traducción contribuye en la formación de identidades culturales, ya que participa en el proceso de “creat[ing] a representation of a foreign culture that simultaneously constructs a domestic subjectivity, one informed with the domestic codes and ideologies that make the representation intelligible and culturally functional” (Venuti, 1998: 159).

Nueva experiencia de identidad

Apoyando la idea de que la identidad se refuerza observando las diferencias entre culturas, Steiner afirma: “Vivir la diferencia, palpar la textura y la resistencia de lo que es otro, equivale a vivir una nueva experiencia de la identidad. […] La “otredad”, en especial cuando tiene la riqueza y el poder incisivo del lenguaje, obliga a lo que está presente a descubrirse a plena luz” (1975: 415-416).

La traducción como proceso de formación de la identidad cultural hace plantear una serie de cuestionamientos por demás interesantes: “How to interpret other cultures; how to comprehend in an objective way what appears to us as the exotic Other; how to work out one’s own historical reality and the other’s; how to construe one’s own actual cultural frontier” (Carbonell, 1996: 81).

Para saber más:

Licenciatura en Traducción, Localización e Interpretación, Universidad Intercontinental. Disponible en https://www.uic.mx/licenciaturas/division-ciencias-sociales/traduccion-localizacion-interpretacion/

Ovidio Carbonell, “The exotic space of cultural translation”, en Román Álvarez y África Vidal (eds.), Translation, Power, Subversion, Filadelfia, Adelaide. Multilingual Matters Ltd., 1996, pp. 79-98.

Javier Franco, “Cultura-specific items in translation”, en Román Álvarez y África Vidal (eds.), Translation, Power, Subversion, Filadelfia, Adelaide. Multilingual Matters Ltd., 1996, pp. 52-78.

Gayatri Spivak, “The politics of translation”, Outside in the Teaching Machine, Londres y Nueva York, Routledge, 1993, pp. 179-200.

George Steiner, After Babel. Aspects of Language and Translation, Nueva York, Oxford University Press, 1975 [traduc. al español: Adolfo Castañón, Después de Babel, México, Fondo de Cultura Económica, 1981].

* Las opiniones vertidas en las notas son responsabilidad de los autores y no reflejan una postura institucional