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Ciencias Sociales Educación Continua

Escrito por: Valeria Lara Villegas
Docente de la Licenciatura en Traducción, Localización e Interpretación
mayo 13, 2022

Sobran razones para explicar la importancia que tiene una buena alimentación. Especialmente para intérpretes y traductores, ya que la carga intelectual de nuestra labor exige salud física y mental. Es decir, debemos mantenernos íntegros, prácticamente, siempre.

Con todos los cambios que hemos vivido últimamente, nuestro cerebro necesita un empujón para desarrollar una rutina y reintegrarse a la velocidad habitual del mundo.

Por esta razón, es tan importante tener una buena alimentación. Para ello, comparto algunos alimentos que, con guía de profesionales, he comprobado que ayudan a nutrir el cerebro y a mantenerlo feliz.

¿Qué debo consumir para lograr una buena alimentación?

Almendras

Las almendras prácticamente no necesitan presentación porque sus propiedades han sido fuente de elogio desde tiempos inmemorables. No obstante, vale la pena recordar por qué este alimento es acaso el mejor amigo del intérprete.

Los nutrientes de las almendras que nos interesan son:

  1. Potasio, el cual ayuda a la circulación.
  2. Zinc, que ayuda al metabolismo y a combatir la fatiga.
  3. Fósforo, porque mejora la resistencia física y mental.
  4. Vitamina B2, porque ayuda a combatir la ansiedad y el estrés.
  5. Vitamina E, la cual es buena para el sistema circulatorio, la vista e, incluso, ayuda a prevenir la enfermedad de Parkinson.

Arándanos secos

Si buscas una inyección rápida de azúcar, mi recomendación son los arándanos secos. Eso sí, con medida, porque, en efecto, su contenido de azúcar es alto en comparación con otros frutos secos o incluso pueden traer azúcares añadidas. De acuerdo con las recomendaciones de mis nutriólogas, media taza de arándanos es más que suficiente para tener energía durante un tiempo prolongado. Se pueden combinar con almendras y granola, y el efecto será aun mejor.

Amaranto

El amaranto es milenario, y es que nuestros ancestros sí que sabían de alimentación, pues evidentemente, esas pirámides no se iban a construir solas. Al igual que las almendras (que pueden salir caras al bolsillo y al planeta), el amaranto natural tiene muchísimas propiedades, como la vitamina B2, el ácido fólico, el hierro, el fósforo y muchas otras más. Si no me creen, les recomiendo el texto de la Asociación Mexicana del Amaranto. Cabe mencionar que no se trata de empacarse 20 barras de alegría endulzada con quién sabe qué. ¡Ay que comprarlo naturalito!

Manzana con crema de cacahuate

Ya sé que pan con crema de cacahuate suena más tentador, pero si lo piensan dos veces no hará falta que mencione los beneficios de cambiar el pan por unas rebanadas de manzana.

Aunque no lo parezca, la crema de cacahuate es un alimento balanceadísimo, ya que contiene proteína, carbohidratos complejos y grasas saludables, los cuales nos dan energía, además de hierro, fibra y vitamina E.  Se aconseja comer una o dos cucharaditas al día.

Por otro lado, te aseguro que lo crujiente de la manzana ayudará a quitar la ansiedad de querer comer pan, ¡lo prometo! Mi única recomendación es que le den una leída a la etiqueta de la marca que escojan, sólo para confirmar que en efecto no trae azúcares añadidas.

Magnesio

La lista de funciones que tiene el magnesio es larga (se dice que ayuda regular alrededor de 300 funciones en el cuerpo), pero nos interesa, sobre todo, la regulación del sistema nervioso, la formación de proteína (y, por lo tanto, energía) y el soporte al sistema inmunitario.

Las cantidades de magnesio que debemos consumir son altas para garantizar que estamos recibiendo lo que cada quien necesita. Así que además de los alimentos que se mencionan a continuación, es recomendable tomar algún suplemento, siempre con la guía de los profesionales. El magnesio lo encontramos principalmente en: leguminosas, granos enteros, productos de soya, aguacate (acaso la fruta más rica en magnesio), pepitas, espinacas, chocolate amargo, plátano, avena.

Más que una buena alimentación

Los invito a que no echemos en saco roto lo que una variada, balanceada y, por lo tanto, buena alimentación puede hacer por nuestro cerebro.

Para saber más

Licenciatura en Traducción, localización e interpretación, Licenciatura en Nutrición, Educación Continua, Diplomado en Alimentación Saludable, Universidad Intercontinental.



* Las opiniones vertidas en las notas son responsabilidad de los autores y no reflejan una postura institucional

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