El Día del Nutriólogo se conmemora cada 27 de enero en México y representa una oportunidad para visibilizar el impacto del profesional de la nutrición en la salud pública y comunitaria, así como su contribución directa a la prevención de enfermedades y a la mejora de la calidad de vida de la población. Esta fecha no sólo reconoce una labor clínica, sino también un ejercicio profesional con incidencia social, educativa y política.
A lo largo de las últimas décadas, el papel del nutriólogo ha evolucionado. Hoy, su campo de acción se extiende a contextos tan diversos como escuelas, hospitales, comunidades rurales, instituciones públicas, empresas y organizaciones civiles. Desde estos espacios, los profesionales de la nutrición diseñan estrategias alimentarias basadas en evidencia científica, adaptadas a las realidades culturales y socioeconómicas de cada población.
La nutrición, entonces, deja de entenderse sólo como una disciplina clínica individual y se posiciona como una herramienta estratégica para la salud colectiva, la reducción de desigualdades y el fortalecimiento de los sistemas de salud.
Día del Nutriólogo y su papel en la salud pública
El Día del Nutriólogo permite reflexionar sobre la función del profesional de la nutrición dentro de la salud pública; en particular, en un país que enfrenta retos complejos en materia alimentaria. México vive una doble carga de mala nutrición: por un lado, persisten problemas de desnutrición e inseguridad alimentaria; por otro, se observa una alta prevalencia de sobrepeso y obesidad en distintos grupos de edad.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2023, el 22 por ciento (%) de la población mexicana presenta algún grado de inseguridad alimentaria. Al mismo tiempo, la obesidad afecta a más del 57% de los adultos y al 40% de los adolescentes. Estas cifras reflejan un problema estructural que requiere intervenciones sostenidas, interdisciplinarias y con enfoque preventivo.
Ante ello, el nutriólogo actúa como un agente clave en la promoción de hábitos alimentarios saludables, el diseño de programas de prevención y la implementación de acciones comunitarias. Su formación le permite traducir la evidencia científica en estrategias prácticas que inciden tanto en el comportamiento individual como en los entornos alimentarios.
Intervención comunitaria y prevención de enfermedades
Uno de los aportes principales del profesional de la nutrición se encuentra en el trabajo comunitario. Por medio de diagnósticos participativos, talleres educativos y programas de orientación alimentaria, los nutriólogos contribuyen a fortalecer la autonomía de las personas en la toma de decisiones relacionadas con su alimentación.
Además, su intervención es fundamental en la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes tipo 2, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares. Estas condiciones, estrechamente relacionadas con la alimentación, representan una carga importante para el sistema de salud y afectan de manera desproporcionada a poblaciones en situación de vulnerabilidad.
Por otra parte, la presencia del nutriólogo en comunidades rurales y marginadas aún es limitada. Se estima que en México hay, aproximadamente, un nutriólogo por cada 40 mil habitantes, lo que evidencia la necesidad de ampliar su cobertura y fortalecer su integración en programas de atención primaria a la salud.
Áreas estratégicas de acción del profesional de la nutrición
Dentro del ámbito de la salud pública y comunitaria, el ejercicio profesional del nutriólogo se desarrolla en diversas áreas de intervención, entre las que destacan:
- Educación nutricional: diseño e impartición de talleres, elaboración de materiales educativos y asesoría individual y grupal para promover hábitos alimentarios saludables.
- Diseño de programas alimentarios: planeación de menús escolares, comunitarios e industriales, considerando criterios nutricionales, culturales y de sostenibilidad.
- Investigación y monitoreo: análisis de encuestas de salud, generación de evidencia científica y evaluación del impacto de programas nutricionales.
- Políticas públicas: participación en la formulación, implementación y evaluación de normas, lineamientos y programas gubernamentales orientados a mejorar la alimentación de la población.
Dichas acciones permiten que la nutrición basada en evidencia se traduzca en decisiones informadas y en estrategias con impacto real en la salud colectiva.
Formación profesional y compromiso social
El impacto del nutriólogo en la salud pública está relacionado con la calidad de su formación académica. Una preparación sólida, con enfoque científico, ético y social, resulta indispensable para responder a los obstáculos actuales en materia alimentaria.
Desde esta perspectiva, las instituciones de educación superior juegan un papel central en la formación de profesionales capaces de intervenir de manera crítica y responsable. En la Universidad Intercontinental, la Licenciatura en Nutrición y los programas de formación en el área de la salud promueven una visión integral del ejercicio profesional, que articula el conocimiento científico con el compromiso social y la atención a las necesidades reales de la población.
Por medio de espacios como la Clínica Universitaria de Nutrición, nuestros estudiantes tienen la oportunidad de vincular la teoría con la práctica, participar en proyectos comunitarios y desarrollar competencias que fortalecen su desempeño profesional en distintos contextos.
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Para saber más
Instituto Nacional de Salud Pública (2025). 27 de enero, Día de la Nutrióloga y el Nutriólogo.
LaSalud.mx (2025). Día Nacional del Nutriólogo: Urge Atención a la Crisis Nutricional en México.
Jennylight (2024). 27 de enero: El día oficial del Nutriólogo en México.
Socio Health Public Health and Nutrition (2024). The Role of Public Nutritionists in Enhancing Health Care Delivery.
Sulley, S., Wilson, A., Juturu, V., Aroche, A., McDaniel, D. y Frazier, D. (2025). Impact of a community-based nutrition and leadership training program. Discover Public Health, 22, 397.

