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Autor UIC

Escrito por: Karemm Danel
Editorial UIC
enero 13, 2020

Mauricio Salas González estudió la Licenciatura en Marketing Internacional en la Universidad Intercontinental (UIC). Actualmente cuenta con una cadena de spa de uñas, Banein, el restaurante El Sonorita y la agencia de publicidad JM Group México.

Recientemente quedaste entre los 60 mejores emprendedores en el concurso que realizan la revista Entrepreneur y Facebook, gracias a que el modelo de negocio de Banein contribuye al crecimiento del país, es innovador y tiene un impacto social.

Sí. Presentarnos con Banein en Expo Franquicias 2019 significa un antes y un después para la marca, porque si bien es un negocio que fundó mi mamá, quien es mi socia en este proyecto, decidimos estar en la expo a fin de hacer crecer y vender la franquicia, lo cual resultó un reto muy importante y complicado, pues debíamos hacer un concepto para franquicia. Afortunadamente, en el evento tuvimos ofertas de inversión tanto en España, como en Colombia, pues les encantó el concepto.

 

Ahí mismo conocimos a la gente de la revista Entrepreneur, a quien le llamó la atención el concepto y también la cantidad de personas que había en el stand. Tuvimos más de 600 solicitudes de franquicia.

 

En julio lanzaron la convocatoria para el Premio Entrepreneur 2019, donde seleccionan, de todo México, a 60 emprendedores. Obviamente tiene que ver con la historia del emprendedor y el con el proyecto. A nosotros nos invitaron a participar en dicha selección, junto a cuatro mil emprendedores de toda la República, aproximadamente.

 

Un mes después me llamaron para decirme que fui seleccionado como uno de los 60 mejores emprendedores con el proyecto de Banein.

 

Fue algo increíble. A mí, que desde los 19 años emprendo, que me llamen de la revista dedicada al emprendimiento para decirme que me consideran dentro de los 60 mejores emprendedores, sí fue un sueño hecho realidad. Compartir este premio con grandes emprendedores me ha llenado de felicidad.

La formación que uno recibe durante su vida académica siempre es significativa, ¿cuáles son tus mejores recuerdos de haber estudiado en la UIC?

Tengo muy buenos recuerdos de la universidad. Fue allí donde conocí a uno de mis mejores amigos y, a raíz de eso, a otras personas importantes para mí.

 

Fue increíble estudiar en la UIC; el campus es hermoso, me encantó desde el día que lo conocí. Estar en contacto con la naturaleza, ver los patos en el lago es algo muy bonito. Además, el nivel de los profesores es excelente. Para mí, la mejor decisión fue estudiar en la UIC.

¿Cuál crees que sea la importancia de seguir formándote después de concluir una licenciatura?

Es sumamente importante continuar preparándote, estar al pendiente de en qué puedes mejorar. Yo soy de la idea de que nunca se deja de aprender. Así que creo que esto es muy importante para una persona que desea dedicarse al tema de los negocios; es una responsabilidad el continuar preparándote.

¿Qué consejo le darías a un joven que desea emprender?

El paso número uno es que se decida a hacerlo, que no tenga miedo; sin embargo, que lo haga de manera cuidadosa, porque si bien hay muchos emprendedores, algunos se quedan en el camino porque es complicado al principio; entonces es necesario planificar. Por otro lado, que se olvide de la estabilidad, porque el emprendimiento te da muchas satisfacciones y grandes momentos; sin embargo, también momentos complicados y difíciles, como no tener dinero para pagar la colegiatura o simplemente para pagar el transporte o la comida. Aunque, al final, todo eso vale la pena.

 

Decidirte a renunciar a esa estabilidad y zona de confort que te da un trabajo donde te pagan un sueldo, es lo más importante; sobre todo, que siga su sueño y que lo modifique en el camino cuando sea necesario. Si no tiene esta esta hambre y sed de poder, de ser independiente y le gana el tema de la estabilidad económica, corre el riesgo de renunciar.

 

Es fundamental que quien desea emprender tenga su idea bien desarrollada y fundamentada, porque a veces tienen excelentes ideas, pero no las bases: no saben cómo presentar un modelo de negocios; cuál es el flujo de efectivo o cuánto necesitan de inversión; es decir, aspectos básicos de un proyecto de negocios.

 

Eso es lo principal, generar una idea que tenga bases y todo lo necesario para saber si necesita inversión, si se puede hacer con un crédito, si lo mejor es levantar capital, cómo valorar una empresa. Por ejemplo, hay muchas incubadoras, las cuales pueden ser un gran apoyo.

¿En qué momento decidiste ser emprendedor?

A los 19 años trabajaba en una distribuidora de fotografía en la Ciudad de México. Un día, en la víspera de la Navidad, me di cuenta de que sólo veía pasar los días a través de una pequeña ventana que tenía en la oficina y no había nada más, todo era trabajo y presión. Fue esa situación, aunado a que tenía un pésimo jefe, lo cual ahora me ayuda a tratar de ser el mejor jefe con mis colaboradores.

 

Así que a raíz de eso y de que en algunas ocasiones me salieron muy mal las cosas en dicho lugar, tomé la decisión de nunca más volver a emplearme. Me di cuenta de que no servía para ello y de que tampoco quería estar dentro de una oficina todo el tiempo, pues no funcionaba para mi vida. Me dije, si me voy a esforzar tanto por una empresa que no es mía, ¿por qué no hacerlo por algo que sea para mí?

 

No tenía idea de cómo empezar ni de qué quería hacer, lo único que sabía era que quería una empresa de publicidad. Y así empecé, con amigos, familiares y conocidos, diciéndoles que me dedicada a la publicidad y que cualquier cosa, yo podía hacerlo. De ahí nació JM Group México, que se convirtió en un buen negocio, aunque muy estresante, pero ha sido un maestro increíble, no me arrepiento de nada. Así fue como inicié con el tema del emprendimiento.

¿Cómo ayudó tu formación en la UIC a tu espíritu emprendedor?

Creo que tuve mucha suerte, porque todos los profesores entendían mi situación. En ese momento, yo pagaba mis estudios y trabajaba; entonces, en varias ocasiones me dejaron entregar trabajos extemporáneos o hacer un trabajo adicional. La verdad, el apoyo siempre estuvo. Les gustaba la experiencia que ya tenía, la cual podía plasmar en los trabajos que dejaban.

¿Qué crees que hizo especial tu plan de negocios?

Creo que el éxito de Banein o el concepto radica en que es muy genuino y que todas las cosas positivas que se nos ocurren, las plasmamos, y que nos enfocamos 100 por ciento en la experiencia.

 

La experiencia de servicio es sumamente importante; más que cualquier producto que tú vendas, si logras generar una experiencia en tu cliente, seguramente el posicionamiento vendrá, y esta conexión emocional que haces con el cliente o el consumidor convertirá el regresar y seguir consumiendo en un tema emocional. Entonces, nos enfocamos mucho en eso, hacemos que la visita a cualquiera de los spas que tenemos sea una experiencia.

 

Este proyecto fue como mi tesis o uno de los trabajos finales de 11 años que tengo emprendiendo. Creo que en éste he cometido menos errores o, por lo menos, no hemos hecho cosas que sabemos que no van a funcionar. Ahora tenemos a un buen contador, a un buen abogado, registramos la marca. De cualquier manera, sigo escuchando a mis amigos emprendedores y a la gente, porque nunca dejas de aprender. Así que creo que ése ha sido el éxito de Banein.

¿Cuál es el primer paso que debe dar un emprendedor?

De entrada, yo consideraría a un buen contador y a buen un abogado. Esto es fundamental. Asimismo, que no se aferren a ciertas ideas, porque me pasaron cosas complicadas con socios y sociedades que no funcionaron. Sin embargo, aprendes muchísimo de ese tipo de cosas.

 

Por otro lado, les diría que se informen bien, que no crean todo, que consulten las cosas con tres o cuatro personas para que no tengan que pasar justamente por las cosas malas que yo viví.

¿Crees que el dinero sea un obstáculo para emprender?

No. Yo siempre digo que para emprender no necesitas dinero. Creo que puedes generar un negocio con cero inversión, sobre todo negocios de servicios.

 

Por otro lado, ahora es mucho más fácil. Hace 10 años no contábamos con las redes sociales como hoy en día; es decir, tenemos ya tantas herramientas a nuestro alcance, gratis y masivas, que decir que no tienes dinero para emprender ya es de antaño. Entonces, el dinero no es un obstáculo. Yo empecé sin un peso; mi inversión fue de 200 pesos para unas tarjetas. Así vas creciendo y teniendo dinero, el cual se reinvierte. Pero al inicio no es necesario el dinero; creo que es más importante la idea que el dinero.

¿Qué importancia tiene para ti el networking?

Tengo muchos amigos que pertenecen a la Cámara de Jóvenes Coparmex; uno de mis socios en Banein es emprendedor y tiene una empresa de tecnología; es decir, estoy rodeado de mucha gente que se dedica a esto y a la que admiro. Así que es muy importante generar cada vez más networking, porque entre más te apoyes, y no me refiero sólo a generar sociedades, también a simples pláticas, a compartir experiencias y retroalimentarse, es esencial.

¿Cómo ves el panorama del emprendimiento en México?

Afortunadamente hay muchas instituciones que apoyan el emprendimiento. Por otro lado, a fin de unirnos a esta ola de asociaciones y personas que lo impulsan, hicimos un proyecto que se llama Cultura México Emprende, donde ofrecemos pláticas y asesorías a jóvenes que desean emprender o que tienen dudas de cómo hacerlo.

 

Para mí, lo más importante en el país es el emprendimiento, que no todo dependa de laborar en el gobierno ni que todo el talento esté entrando solamente a empresas que ya están posicionadas y que ya abarcan cierto sector del mercado. Así generas competencia con el emprendimiento y la economía se mueve.

 

Delegar y saber delegar es una parte importante para poder seguir creciendo, porque si un negocio funciona sólo cuando estás tú, nunca vas a crecer y no es negocio, solamente te estás autoempleando. Hay que dejar que las empresas funcionen sin la necesidad de que tú estás adentro; sólo así puedes enfocarte en crecer más, en ver qué nuevas cosas puedes hacer. Por supuesto, hay días en los que no paro y llego a las 10 de la noche con mucho trabajo por hacer todavía.

 

Para finalizar la entrevista, Mauricio Salas González agradece el espacio a la Universidad Intercontinental y a la revista Entrepreneur por el apoyo e invita a los lectores a experimentar el concepto de Banein.

* Las opiniones vertidas en las notas son responsabilidad de los autores y no reflejan una postura institucional

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