La nutrición de precisión ha transformado cómo se aborda la salud alimentaria en la práctica clínica. Más que una tendencia, implica reconocer algo básico, pero a veces ignorado: dos personas pueden consumir lo mismo y obtener resultados completamente distintos.
Esto se observa con frecuencia en consulta. Pacientes con dietas similares presentan respuestas metabólicas opuestas; uno mejora parámetros glucémicos, otro no. La diferencia no radica en el alimento, sino en variables como la microbiota intestinal, la genética o el estado metabólico.
Desde ahí, la nutrición deja de ser un esquema generalizable y se convierte en un proceso de análisis individual, con implicaciones clínicas y formativas.
Nutrición de precisión, más allá de la recomendación general
La nutrición ha tenido grandes avances; entre ellos, el abordaje personalizado
(nutrición de precisión). Este enfoque contempla la variabilidad de cada individuo; es decir, cada persona responde diferente al mismo alimento.
Lo anterior se explica por factores como la genética, la microbiota intestinal, el estado metabólico, la edad o el género. No se trata de matices menores. En condiciones clínicas como obesidad, diabetes tipo 1 y 2, hipertensión, cáncer o enfermedades autoinmunes, estas diferencias modifican de manera directa la respuesta al tratamiento nutricional.
El objetivo no es aplicar recomendaciones generales, sino estudiar al individuo y su respuesta a los alimentos para establecer un abordaje verdaderamente personalizado.
La complejidad de los datos clínicos
Para desarrollar nutrición de precisión es necesario recabar la mayor cantidad de información del paciente. Esto incluye alimentación habitual, actividad física, horas de sueño, peso, estatura y composición corporal.
A ello se suman datos bioquímicos: función hepática y renal, niveles de glucosa, triglicéridos, colesterol, leucocitos, estado inflamatorio, vitamina D, entre otros indicadores que permiten identificar deficiencias o alteraciones metabólicas.
Conviene matizar algo; aunque el discurso de la personalización suele centrarse en tecnología avanzada, gran parte del trabajo sigue dependiendo de la correcta interpretación clínica de estos datos básicos. Sin ese análisis, incluso la información más sofisticada pierde sentido.
Entre la clínica y la investigación
La Nutrición de precisión también incorpora información genética, metabolómica y de microbiota intestinal. Sin embargo, estos componentes aún presentan limitaciones en su aplicación clínica cotidiana, ya sea por costos, accesibilidad o interpretación.
Aun así, forman parte del horizonte formativo. El estudiante de la Licenciatura en Nutrición en la UIC comienza a familiarizarse con estos conceptos desde asignaturas como Bioquímica, Fisiología y Bioquímica I y II.
Por otra parte, en materias como Dietoterapia I y II se desarrollan casos clínicos basados en la obtención e interpretación de datos, necesarios para brindar atención personalizada al paciente. No es un ejercicio teórico, es el punto donde la información se convierte en decisión clínica.
Desde la formación en nutrición
En el caso de estudiantes de nutrición, este enfoque implica algo más que aprender planes alimentarios. Supone entrenarse para leer al paciente en múltiples niveles: biológico, conductual y social.
Desde la práctica profesional, esto se traduce en decisiones concretas. Por ejemplo, ajustar un tratamiento no sólo por resultados de laboratorio, sino por adherencia, contexto y condiciones de vida. La personalización no es únicamente técnica, sino también relacional.
Retos clínicos actuales
Considerando la elevada prevalencia de obesidad, diabetes e hipertensión, cada vez más pacientes presentan complicaciones a nivel renal, hepático e incluso oncológico. Este escenario exige profesionistas con formación sólida y capacidad de análisis clínico.
No todo avance tecnológico resuelve estos problemas por sí mismo. La interpretación adecuada de la información y la toma de decisiones aún son competencias centrales del nutriólogo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la nutrición de precisión?
Es un enfoque que adapta la intervención nutricional a las características individuales del paciente, como genética, metabolismo y estilo de vida.
¿Se puede aplicar en personas sanas?
Sí. No está limitada a enfermedad; también se utiliza para optimizar salud y prevenir riesgos.
¿Requiere estudios genéticos obligatoriamente?
No. Aunque pueden complementar el análisis, gran parte del abordaje se basa en evaluación clínica y bioquímica.
¿Es más efectiva que la nutrición tradicional?
La evidencia sugiere que puede mejorar adherencia y resultados; en especial, en enfermedades metabólicas.
La nutrición de precisión desplaza el énfasis de la dieta estandarizada hacia la interpretación individual. La cuestión no es si este enfoque se consolidará, sino qué tan preparados están los profesionales para aplicarlo con rigor y criterio clínico.
En la UIC integras estos elementos a tu formación académica. Solicita informes aquí.
Para saber más
Kirk, D., Catal, C. y Tekinerdogan, B. (2021). Precision nutrition: A systematic literature review. Computers in Biology and Medicine, 133.
Shyam, S., Lee, K., Tan, A., Khoo, T., Harikrishnan, S., Lalani, S. y Ramadas, A. (2022). Effect of personalized nutrition on dietary, physical activity, and health outcomes: A systematic review of randomized trials. Nutrients, 14.
Berciano, S., Figueiredo, J., Brisbois, T., Alford, S., Koecher, K., Eckhouse, S., Ciati, R., Kussmann, M., Ordovas, J., Stebbins, K. y Blumberg, J. (2022). Precision nutrition: Maintaining scientific integrity while realizing market potential. Frontiers in Nutrition, 9.


