El jueves 7 de mayo, en el Auditorio Fray Bartolomé de las Casas, se llevó a cabo de manera híbrida la conferencia magistral “La formación de la universidad católica desde el Pacto Educativo Global. Una reflexión desde Edith Stein y Hannah Arendt”, impartida por la doctora María Carolina Riva Posse, especialista en Filosofía y Ética de la Universidad del Salvador.
El encuentro, organizado por la Coordinación de Formación Humanista, Misioneros de Guadalupe, el Instituto Intercontinental de Misionología y el Centro de Vinculación Intercontinental Misionero, propició un espacio de reflexión sobre el sentido de la educación universitaria católica a la luz del Pacto Educativo Global impulsado por el Vaticano.
Durante su ponencia, la especialista retomó diversas ideas de John Henry Newman, proclamado Doctor de la Iglesia Universal por el Papa León XIV el 1 de noviembre de 2025. En particular, destacó la visión educativa del cardenal inglés expuesta en La idea de una universidad, donde plantea una formación integral de la persona basada en la búsqueda de la verdad, el diálogo entre razón y fe, así como el cultivo crítico de la mente más allá de la simple instrucción técnica.
En ese contexto, Riva Posse señaló que el cambio forma parte natural de la vida y que la tradición debe asumirse como un ejercicio inteligente, especialmente entre los jóvenes. Retomando a Hannah Arendt, explicó que la educación debe introducir lo nuevo dentro de lo heredado para mantener viva la cultura y evitar su deterioro. “Uno debe apropiarse lo que heredó de los padres”, expresó.
Asimismo, subrayó que, a partir del logos de las cosas, el ser humano puede conectarse con el Logos y abrirse al diálogo con el creador. Citando a Edith Stein, afirmó que “quien busca la verdad, busca a Dios aunque no lo sepa”, y destacó el papel fundamental del profesor como guía en el proceso formativo.
“La autoridad debe hacer crecer a los estudiantes”, indicó la filósofa, quien también enfatizó que la educación requiere de toda una comunidad para acompañar el desarrollo integral de la persona y despertar su vocación.
De igual forma, recalcó que solo aquello que toca el corazón y los sentimientos logra crecer verdaderamente en el alma. “El corazón habla al corazón”, expresó al recuperar nuevamente el pensamiento de Newman, quien sostenía que la verdad se transmite principalmente mediante la influencia personal más que únicamente a través de los libros.
Finalmente, María Carolina Riva Posse afirmó que la educación universitaria debe conservar un carácter filosófico orientado a reflexionar sobre el fin último de la vida humana. En ese sentido, comparó a la universidad con un semillero que ofrece las condiciones necesarias para que cada estudiante pueda desarrollarse plenamente de acuerdo con sus capacidades y vocación.


