Afganistán marca la historia y el futuro

En las últimas semanas, se suscitaron eventos lamentables para la humanidad. Los talibanes lograron tomar el control de la capital de Afganistán, Kabul, gracias a la retirada de Estados Unidos. Asumieron el poder e hicieron que el expresidente Ashraf Ghani abandonara el país, sus responsabilidades y a los afganos a su suerte.

El panorama político mundial se ve en una encrucijada e incertidumbre, pues países como Estados Unidos y los aliados de occidente no apoyan a los talibanes. Sin embargo, otros países —Rusia y China, por ejemplo— desde un principio, buscaron relación diplomática con los talibanes. Eso creó un ambiente de aceptación en el que se les reconoce como el nuevo y verídico gobierno de Afganistán.

El silencio

En el mundo actual estamos viviendo un conflicto bélico al cual caracterizo como “silencioso”. La retirada de Estados Unidos se debió a su misión fallida por controlar el estado afgano. Pero también una manera de dejar claro a China y Rusia que les toca encargarse de la situación tan problemática de esta área. Sobre todo, después de tantos años anhelando el control sobre los países arábigos como lo es Afganistán.

Vidas inocentes

Este acontecimiento es un parteaguas en la historia. Aunque tal vez no sea notorio, se pueden desencadenar sucesos que se han evitado durante años. Pueden pasar años para que lo siguiente se lleve a cabo. Pero los siguientes factores pueden anunciar un terrible suceso:

Lo anterior desencadenaría un conflicto bélico que afectaría a muchos países y naciones, y se verían involucradas muchas milicias de diferentes estados-nación. Todo ello podría implicar la muerte de muchos inocentes.

Urge un alto en Afganistán

No se puede permitir que siga habiendo conflictos y actos violentos como el que está presentándose en Afganistán. Poco a poco, la humanidad está decayendo en una barbarie que no se podrá controlar, donde todo está disfrazado con intenciones políticas, económicas y comerciales. Estos actos egoístas deben cesar.

Tristemente, los talibanes no liberarán el control de Afganistán ni detendrán sus atroces crímenes, sobre todo contra mujeres, a menos que se use la fuerza. Pero sería un retorno a lo que se quiere evitar. Porque los recursos bélicos contra los talibanes por parte de países de occidente fomentarían un conflicto con los de oriente, que ya apoyaron a los talibanes.

Pueden suceder dos cosas:

¿Y la ONU?

A todo esto, la situación mundial actual y el evento trágico que se está dando en Afganistán también marca la ineptitud de las Naciones Unidas. Si bien ha logrado cumplir algunos de sus objetivos, se ha vuelto meramente diplomática. Hoy notamos como las grandes potencias no dan importancia a esa “diplomacia con fines pacíficos mundiales”, en comparación de la relevancia que dan al cumplimiento de sus intereses.

Mal augurio

Nos aproximamos a un futuro que parece que traerá desorden, catástrofes, guerras y conflictos. Se dice que el estudio de la historia es muy importante para evitar que se cometan los mismos errores una y otra vez, y de todas formas en el “inicio” del siglo XXI, podría desencadenarse un conflicto bélico del mismo nivel del ocurrido a inicios y primera mitad del siglo XX.

Para saber más

Licenciatura en Relaciones Comerciales Internacionales, Universidad Intercontinental. Disponible en https://www.uic.mx/licenciaturas/relaciones-comerciales-internacionales/