CBAM y sostenibilidad en el comercio internacional, el nuevo arancel del siglo XXI

Autor UIC

Escrito por: Valery Leticia Flores Briseño

Licenciatura en Relaciones Comerciales Internacionales

Compartir en:

Facebook
Twitter
LinkedIn

El CBAM comercio internacional es uno de los temas relevantes de la agenda económica y ambiental global. Este mecanismo surge como respuesta a un problema estructural que ha limitado la eficacia de las políticas climáticas europeas: la fuga de carbono.

Dicho fenómeno ocurre cuando las empresas trasladan su producción a países con regulaciones ambientales más laxas o cuando los productos importados compiten sin asumir un costo real por sus emisiones. Como resultado, se debilitan los esfuerzos de descarbonización y las emisiones sólo se desplazan a otras regiones, sin una reducción global efectiva.

Por ello, el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés) no debe entenderse sólo como un arancel ambiental, sino como una herramienta estratégica que combina política climática y comercio internacional con el objetivo de garantizar que, quienes accedan al mercado europeo, internalicen el costo ambiental de su producción y compitan bajo reglas más equitativas.

CBAM comercio internacional y la fuga de carbono

El CBAM comercio internacional nace para proteger los avances climáticos de la Unión Europea y evitar que competidores que producen con mayores niveles de emisiones desplacen sus industrias. Este mecanismo se enfoca en sectores intensivos en carbono y con alto riesgo de fuga, como el acero, el cemento, el aluminio, los fertilizantes, el hidrógeno y la electricidad. Además, existe la posibilidad de ampliar su alcance a otros productos, incluidos químicos, plásticos, vidrio, papel y manufacturas más complejas.

Así, el CBAM busca asegurar que los esfuerzos de descarbonización europeos no se neutralicen por medio del comercio internacional. Se trata de un sistema que obliga a medir, reportar y pagar por las emisiones incorporadas en los bienes importados, alineando los incentivos económicos con los objetivos ambientales.

¿Por qué importa el CBAM para exportadores e importadores?

La importancia del CBAM radica en que establece un “reglamento de acceso” al mercado europeo. En consecuencia, exportar o importar productos hacia la Unión Europea implica mayores exigencias en términos de información ambiental, inversión en medición de emisiones y ajustes productivos. Esto se traduce en precios altos o dificultades para colocar ciertos productos; en especial, aquellos con una huella de carbono elevada.

Sin embargo, también favorece a los productores más limpios y eficientes, ya que premia a quienes pueden demostrar un menor impacto ambiental. Así, el CBAM introduce un nuevo criterio de competitividad que va más allá del precio.

México ante el CBAM, preparación desigual

La pregunta clave es si México está preparado para que sus empresas exportadoras cumplan con los objetivos de descarbonización que exige el CBAM. La respuesta es parcial. Por un lado, las grandes exportadoras y las plantas integradas en cadenas globales suelen contar con mayores capacidades técnicas y financieras para adaptarse. Por otro, las pequeñas y medianas empresas proveedoras, así como los exportadores medianos en sectores cubiertos por el CBAM o cercanos a él, enfrentan mayores retos.

Se trata de un tema sensible para México, ya que Europa es un mercado relevante para sectores como el industrial y el automotriz. Además, históricamente, la industria mexicana compite en costos. En este contexto, el CBAM premia a quien demuestra una menor huella de carbono y penaliza a quien no. Por lo tanto, cada exportador mexicano debe medir, verificar y ajustar sus estrategias. Quien se adapte estará mejor posicionado en un mercado cada vez más consciente del carbono.

De reto a oportunidad, sostenibilidad y crecimiento

A pesar de los desafíos, el CBAM también abre oportunidades de crecimiento en sostenibilidad. Sectores como alimentos y bebidas, que figuran entre los mayores emisores de gases de efecto invernadero, tienen un amplio margen para optimizar su huella de carbono mediante tecnologías limpias y una gestión eficiente de su cadena de suministro. Cabe destacar que, aproximadamente, el 30 por ciento de las emisiones globales de dióxido de carbono proviene de este sector.

Asimismo, grandes empresas y cadenas de supermercados internacionales, como Walmart, ya solicitan a sus proveedores cumplir con requisitos de sostenibilidad. Es decir, invertir en herramientas tecnológicas para la medición de emisiones es ya una decisión estratégica. Las plataformas digitales avanzadas permiten monitorear datos en tiempo real, asegurar la información proporcionada a compradores europeos y generar confianza; al mismo tiempo, facilitan la identificación de oportunidades de reducción de emisiones y costos.

Competitividad, nearshoring y decisiones estratégicas

No adaptarse al CBAM implica perder acceso al mercado europeo y desaprovechar la oportunidad del nearshoring y la relocalización de inversiones nacionales y extranjeras hacia México. Las empresas que integren la sostenibilidad como parte central de su estrategia podrán mantenerse competitivas en sectores de alta huella de carbono, como alimentos, bebidas, agroindustria, automotriz o aeroespacial.

De manera general, el CBAM refleja un cambio profundo en las reglas del comercio internacional, al colocar la sostenibilidad ambiental en el centro de la competitividad. El futuro del comercio ya no depende sólo del precio, sino de la capacidad de producir de manera sostenible, transparente y verificable.

Conoce cómo formarte para enfrentar estos retosaquí. Descubre la oferta educativa, programas y becas de la UIC y prepárate para liderar el comercio internacional con visión sostenible.

Para saber más

Licenciatura en Relaciones Comerciales Internacionales

Últimas publicaciones:

rajatoto