Cuerpo y silencio en el trauma de Malvinas

Autor UIC

Escrito por: María Laura Martel Barcia

Licenciatura en Psicología

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El cuerpo como archivo aparece en la experiencia de los hijos de los caídos en Malvinas incluso desde antes de que existiera un relato organizado. La memoria se presenta como fragmentos sensoriales que permanecen con una precisión que no depende de la voluntad.

“Esa escena no la recuerdo como una narración ordenada. La recuerdo como un conjunto de sensaciones que la memoria guardó intactas: el ruido del secador Braun naranja, el calor del aire sobre el pelo mojado, y el perfume Coqueterías que usábamos esa noche. Cuarenta años después, puedo describir cada uno de esos detalles con precisión milimétrica. No porque los haya buscado en un archivo: porque están grabados en mi cuerpo” (Martel, 2026).

El sistema nervioso autónomo aprende a responder al estímulo como si el evento original estuviera ocurriendo de nuevo. El perfume que reactiva a la niña décadas después no es una evocación voluntaria; es la respuesta del sistema límbico a un anclaje sensorial fijado en el momento de la ruptura.

El cuerpo como archivo

El trauma se inscribe en el cuerpo antes que en la narrativa consciente. La memoria sensorial no es un recurso poético ni un detalle secundario, sino la forma primaria en la que la experiencia queda registrada.

El olfato, en particular, tiene una capacidad singular para activar estados emocionales previos a cualquier elaboración consciente. No pasa primero por la mediación narrativa, impacta de manera directa en el sistema límbico.

El texto introduce, además, una dimensión que no depende de la presencia, sino de la ausencia. Antes de la muerte del padre, la casa tenía un olor reconocible: el Agua Brava que él usaba. Después de esa noche, el olor desaparece. El perfume de las hijas permanece; el del padre no vuelve.

Esa asimetría organiza la experiencia de la pérdida; es decir, lo que permanece y lo que ya no puede volver. El cuerpo sabe la pérdida antes de que la mente tenga palabras para ella.

El silencio como transmisión

“Nunca más celebramos los cumpleaños. No fue una decisión tomada en voz alta: fue otra forma del mismo silencio” (Martel, 2026).

Los cumpleaños son rituales de presencia. Afirman que alguien está, que alguien crece, que el tiempo avanza. En una casa donde el ausente más importante no aparecería nunca más, esos rituales se vuelven imposibles de sostener sin que la ausencia ocupe el centro.

La reorganización de la vida cotidiana en torno a lo que no se nombra no implica elaboración. Permite continuar, pero bajo una forma en la que el duelo se queda como carga invisible.

Cada adaptación funciona. Permite sostener el vínculo, sostener la vida diaria, sostener a los otros. Sin embargo, el conjunto de esas adaptaciones produce un sistema en el que el duelo no puede circular.

Intervención

La memoria corporal y el silencio familiar no suelen aparecer como categorías centrales en la formación inicial, pero son determinantes en la clínica del trauma.

Desde la práctica profesional, intervenir únicamente a nivel del relato consciente implica trabajar sobre una capa parcial del problema. La experiencia sensorial y los modos de organización del silencio requieren dispositivos que no se limiten a la verbalización.

Reconocer el cuerpo como archivo implica modificar cómo se escucha.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el trauma se registra en el cuerpo?
Porque el sistema nervioso procesa la experiencia antes de que exista una narrativa consciente que la organice.

¿Qué papel tiene la memoria sensorial?
Funciona como ancla del evento traumático y puede activarse incluso décadas después.

¿El silencio familiar ayuda o perjudica el duelo?
Puede funcionar como forma de protección en el corto plazo, aunque también impedir que el duelo se elabore.

Si el cuerpo registra lo que no se puede decir y la familia organiza lo que no se puede nombrar, el problema no es solo qué ocurrió, sino dónde queda aquello que no encuentra lenguaje. La intervención clínica no parte de cero; más bien, llega a un sistema que ya aprendió a funcionar así.

Estudia la Licenciatura en Psicología en la Universidad Intercontinental.

Para saber más

Doctorado en Psicoanálisis

Martel, M. (2026). Los otros hijos: Filiación, memoria e identidad en hijos de caídos en Malvinas [Tesis doctoral]. Universidad Nacional de General Sarmiento-IDES.

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