Cada 14 de febrero, Día del Amor y la Amistad, los espacios universitarios se llenan de detalles, regalos y momentos de convivencia. Chocolates, pasteles, dulces y botanas ocupan un lugar central en esta celebración; sin embargo, la fecha también invita a reflexionar sobre cómo expresamos el cariño y de qué manera la alimentación puede formar parte de ese gesto de una manera consciente y saludable.
Más allá de los obsequios tradicionales, la nutrición también es un medio para fortalecer vínculos, promover el bienestar y fomentar hábitos saludables entre amigos, parejas y comunidades universitarias. Elegir alimentos con intención es cuidar.
La relación entre alimentación y emociones es estrecha. Los alimentos aportan energía al cuerpo y, además, influyen en procesos biológicos vinculados con el estado de ánimo y el bienestar emocional.
Nutrición inteligente y bienestar emocional
Nutrimentos como el triptófano, los ácidos grasos omega‑3, el magnesio y la vitamina B6 participan en la producción de serotonina y dopamina, neurotransmisores asociados con la sensación de calma, placer y equilibrio emocional.
Incorporar alimentos que favorezcan el buen ánimo, como frutos rojos, nueces, avena, plátano, chocolate oscuro y pescados grasos, es una manera de demostrar afecto mientras se cuida la salud de quienes nos rodean.
Disfruta el chocolate con moderación
El chocolate es uno de los regalos más representativos del 14 de febrero. En versiones con alto contenido de cacao (70 por ciento o más) aporta antioxidantes y tiene efectos positivos en el estado de ánimo. No obstante, muchos chocolates comerciales contienen cantidades elevadas de azúcar, grasas saturadas y aditivos.
Esto no implica eliminarlo por completo, sino elegir opciones de mejor calidad y consumirlas con moderación, integrándolas a una alimentación equilibrada.
Alimentación y salud cardiovascular
El Día del Amor y la Amistad nos recuerda, además, la importancia del cuidado cardiovascular; incluso, en población joven. En el entorno universitario, el estrés académico y los horarios irregulares favorecen hábitos alimentarios poco saludables. Así que, para proteger la salud de tu corazón y el del otro, te recomendamos:
- Priorizar frutas y verduras de colores intensos.
- Elegir grasas saludables como aguacate, nueces y aceite de oliva.
- Mantener actividad física regular.
- Reducir el consumo de azúcar y sodio sin sacrificar sabor.
Si buscas celebrar sin descuidar tu bienestar,estas prácticas permiten disfrutar de la convivencia sin perder de vista la salud a largo plazo.
Celebrar con sentido y cuidado
San Valentín no se limita a regalos, es una fecha que se asocia a la cercanía, la convivencia y el bienestar compartido. Optar por alimentos nutritivos no significa renunciar a disfrutar, sino a diversificar cómo celebramos.
Por tal motivo, promover una nutrición inteligente en una fecha simbólica contribuye a construir una comunidad universitaria más consciente, saludable y afectiva. Cuidar de los demás y de uno mismo es un gesto genuino de amor y amistad.
Desde la perspectiva formativa de la Universidad Intercontinental, reflexionar sobre la relación entre alimentación, emociones y salud refuerza el compromiso con una educación integral orientada al bienestar personal y colectivo.
Preguntas frecuentes sobre nutrición y San Valentín
¿El chocolate puede formar parte de una alimentación saludable?
Sí, cuando se elige con alto porcentaje de cacao y se consume con moderación.
¿La alimentación influye en el estado de ánimo?
Sí. Algunos nutrimentos participan en la producción de neurotransmisores asociados al bienestar emocional.
¿Es posible celebrar sin excesos alimentarios?
Sí, combinando elecciones conscientes con el disfrute de la convivencia.
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