La agenda internacional actual parece avanzar entre tensiones acumuladas, conflictos abiertos y un reacomodo del poder global. Durante el seminario “Transformación Geopolítica Mundial”, que impartió el doctor Ricardo Pascoe Pierce, se recuperó la afirmación de Mark Carney, primer Ministro de Canadá, sobre un orden mundial en ruptura. La idea no es menor: ¿estamos ante el debilitamiento del sistema internacional o frente a una transformación inevitable?
El fortalecimiento del multipolarismo ha incorporado nuevos actores con influencia decisiva: China, Rusia, Arabia Saudita, empresas tecnológicas y organizaciones no gubernamentales. A ello se suman los impactos ambientales que dejan de ser advertencias abstractas para convertirse en fenómenos visibles: olas de calor, inundaciones, elevación del nivel del mar y desastres naturales recurrentes.
Las tensiones geopolíticas tampoco son aisladas. Los conflictos entre Ucrania y Rusia, la guerra en Siria, la situación en Medio Oriente, la crisis en Afganistán y la polarización política en distintas regiones muestran que las reglas del Derecho Internacional Humanitario enfrentan presiones constantes.
Agenda internacional y multipolarismo emergente
La agenda internacional contemporánea refleja un sistema menos unipolar y más fragmentado. La consolidación de potencias emergentes ha reducido la centralidad absoluta de Occidente, generando equilibrios más complejos.
Este reacomodo no implica necesariamente el colapso del orden internacional, pero sí evidencia una disputa por liderazgo, recursos estratégicos y narrativas de legitimidad.
Las instituciones multilaterales, creadas tras la Segunda Guerra Mundial, enfrentan cuestionamientos sobre su capacidad de mediación y ejecución. Naciones Unidas, por ejemplo, se ve limitada por intereses estatales divergentes y vetos políticos.
Conflictos armados y debilitamiento normativo
La permanencia de conflictos prolongados plantea una pregunta inquietante: ¿las normas internacionales aún son efectivas?
El abandono de foros multilaterales en favor de estrategias unilaterales para garantizar seguridad económica o militar debilita la confianza en el institucionalismo internacional. Sin embargo, también demuestra que las reglas todavía son necesarias; incluso, cuando se transgreden.
Después de 1945, la historia nos recuerda que las instituciones multilaterales surgieron como respuesta al caos, la devastación y los crímenes de guerra. Fueron mecanismos para evitar que la violencia sin límites definiera el orden mundial.
Cooperación internacional, necesidad histórica
Hoy, el sistema internacional enfrenta presiones por recursos naturales, crisis ambientales, conflictos bélicos y fracturas sociales. Estas tensiones podrían escalar hacia escenarios insostenibles sin mecanismos de cooperación.
Más que idealismo, la cooperación internacional responde a una necesidad práctica: las sociedades no funcionan sin reglas compartidas. Incluso cuando parecen débiles, las instituciones multilaterales se mantienen como espacios de diálogo y contención.
Este momento histórico exige una mirada crítica que reconozca tanto las fallas como la relevancia del orden institucional, lo cual se discute en nuestra Licenciatura en Relaciones Comerciales Internacionales, donde se analizan los procesos de gobernanza global y transformación geopolítica.
¿Un orden en crisis o en transición?
El sistema internacional atraviesa una etapa de redefinición. No sabemos con precisión cómo se consolidarán los acontecimientos futuros, pero sí es evidente que la acción conjunta y la defensa de las instituciones multilaterales son esenciales para sostener la estabilidad.
Más que anunciar el fin del institucionalismo internacional, el momento actual parece exigir su renovación. La cooperación no es una aspiración romántica, sino una condición para la supervivencia y cohesión de las sociedades.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la agenda internacional?
Es el conjunto de temas prioritarios que influyen en la política y las relaciones entre Estados y actores globales.
¿El orden mundial está en crisis?
Enfrenta tensiones y reajustes derivados del multipolarismo y conflictos persistentes, pero no necesariamente un colapso definitivo.
¿Por qué aún son importantes las instituciones multilaterales?
Porque ofrecen mecanismos de cooperación, mediación y reglas que reducen el riesgo de escaladas descontroladas.
Para saber más
Licenciatura en Relaciones Comerciales Internacionales

