Salud materna y nutrición familiar

Autor UIC

Escrito por: Luz Alejandra Lagunas García

Licenciatura en Nutrición

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El 10 de mayo, la salud materna, en términos nutricionales, se traduce en decisiones cotidianas: qué se compra, cómo se cocina y qué se sirve en la mesa, lo cual moldea el perfil de salud de toda la familia.

En México, donde la transición epidemiológica convive con dietas procesadas, la influencia de la madre en los hábitos alimentarios se replica durante años en su entorno cercano.

Esto, más que una función tradicional, es una decisión que impacta en la prevención de enfermedades, en la relación con la comida y en la construcción de rutinas sostenibles.

Alimentación materna, el impacto que se hereda

Diversos estudios han documentado que las madres, en la mayoría de los hogares, aún son las principales responsables de la selección y preparación de los alimentos; lo que impacta el estado nutricional infantil.

No se trata sólo de disponibilidad de alimentos, sino de criterios; por qué se elige un producto sobre otro, cómo se interpreta una etiqueta o qué se considera una porción adecuada. Allí comienza la educación alimentaria.

Cabe desatacar que no todo recae en la madre como individuo. Factores estructurales —tiempo, ingresos, acceso a alimentos frescos— condicionan dichas decisiones. De cualquier manera, su papel como mediadora entre el entorno y la alimentación familiar aún es determinante.

Cambios nutricionales a lo largo del ciclo de vida

Las necesidades nutricionales de la mujer no son estáticas. Durante el embarazo, por ejemplo, una ingesta adecuada de micronutrimentos como hierro y ácido fólico reduce riesgos obstétricos y favorece el desarrollo fetal.

En la lactancia, los requerimientos energéticos aumentan, lo que obliga a ajustar la dieta tanto en cantidad como en calidad. Más adelante, en la adultez y la menopausia, la nutrición adquiere un papel preventivo frente a enfermedades como osteoporosis, diabetes tipo 2 o padecimientos cardiovasculares.

Por ello, comer sano no basta, es necesaria la especificidad: tipo de grasas, biodisponibilidad de nutrientes, frecuencia de consumo y contexto cultural.

Autocuidado, una variable que se omite

Si bien muchas madres priorizan la alimentación de otros por encima de la propia, esto afecta los niveles de energía, el estado de ánimo e incluso la salud mental.

Evidencia reciente sugiere que la calidad de la dieta incide en los síntomas depresivos. Es decir, alimentarse bien es una manera de sostener funciones cognitivas, emocionales y físicas.

Educación alimentaria, transmisión silenciosa

Hablar de nutrición en el Día de las Madres es reconocer que los hábitos se transmiten —muchas veces sin verbalizarse— en la vida diaria.

Lo que se cocina, lo que se repite y lo que se evita configura una cultura alimentaria doméstica. Esa cultura puede prevenir o favorecer enfermedades a largo plazo.

Si te interesa la Licenciatura en Nutrición, estudia en la UIC y diseña planes alimentarios entendiendo las dinámicas familiares, los tiempos reales y las condiciones sociales.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la salud materna influye en toda la familia?
Porque las decisiones alimentarias del hogar suelen estar mediadas por la madre; lo que impacta de manera directa en los hábitos y el estado nutricional de sus integrantes.

¿Qué nutrientes son clave durante el embarazo?
El hierro, el ácido fólico, el calcio y las proteínas de alta calidad, entre otros, por su papel en el desarrollo fetal y la reducción de riesgos.

¿La alimentación puede influir en la salud mental de la madre?
Sí. Estudios clínicos han encontrado relación entre la calidad de la dieta y los síntomas depresivos; en especial, en adultos.

¿Cómo mejorar la alimentación familiar sin aumentar costos?
Priorizando alimentos frescos de temporada, reduciendo ultraprocesados y planificando menús semanales con base en la disponibilidad local.

Si la salud materna atraviesa decisiones diarias que impactan a más de una persona, el punto crítico es qué tan viable es implementarla en contextos reales. ¿Estamos diseñando estrategias nutricionales que las madres pueden sostener en su vida cotidiana?

Desde la Clínica Universitaria de Nutrición de la UIC promovemos el acompañamiento con base en evidencia y contextos específicos. Conoce más sobre nuestra Licenciatura en Nutrición.

Para saber más

Organización Mundial de la Salud (2020). Dieta saludable.

Organización Mundial de la Salud (2016). Recomendaciones sobre atención prenatal para una experiencia positiva del embarazo.

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (2019). Guías alimentarias basadas en alimentos.

Black, R. et al. (2013). Maternal and child undernutrition and overweight in low-income and middle-income countries. The Lancet, 382 (9890), 427-451.

Jacka, F. et al. (2017). A randomised controlled trial of dietary improvement for adults with major depression (SMILES). BMC Medicine, 15 (1).





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